Google+ Followers

viernes, 8 de mayo de 2009

Grupo de Servidores del Mundo, nos vuelve a convocar a una nueva Meditación grupal de luna llena de tauro, Unámonos todos el sábado 9 deMayo



El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, nos vuelve a convocar a una nueva Meditación grupal de luna llena de tauro, Unámonos todos el sábado 9 de Mayo.


La Oportunidad que ofrece esta luna nueva en Tauro


La nota clave del signo es: “Yo veo y cuando el ojo está abierto todo se ilumina”

¿Vemos? ¿Cómo vemos? Lo esencial es invisible a los ojos, nos decía Saint Exupèry, sólo puede verse con el corazón. Cuando vemos lo esencial todo es hermoso, agradable, apropiado. Se desvanecen las quejas, las comparaciones, las ansias de tener más, las rivalidades. Cuando vemos lo esencial comprendemos que hay un orden que todo lo determina para nuestro mayor bien, incluso lo desagradable es visto como benéfico.

El pasado doloroso puede ascender a un nuevo significado, comprendemos las lecciones, cambiamos. El presente que nos confronta, es vislumbrado como una invitación a crecer, sea a través del desapego, de la perseverancia, la aceptación u otra de las vías de transformación de las emociones.

Ver supone correcta dirección, un norte claro, y en términos humanos un norte claro es siempre espiritual. Tauro rige la atracción, comprender la ley de la atracción no en los términos parciales en los que la espiritualidad de consumo los plantea sino en una comprensión real, es el trabajo verdadero. Emplear el poder de la mente para tener, es seguir anclado al deseo. Dirigir la mente y las emociones hacia el bien mayor, saber para enseñar, tener para dar, ser para servir, sí, ése es el camino de Buda.

Enumeremos las fases del deseo:

– Deseo que es la fuerza en la materia

– Aspiración que es el impulso de los discípulos

– Poder de la voluntad de los iniciados.

En la época de la luna llena de Tauro, quienes tengan cierto grado de altruismo, de solidaridad, de anhelo por crecer y aportar con su vida algo a los demás advertirán que en respuesta a la energía liberada por Buda y canalizada por Cristo germinan en sus corazones semillas que serán acciones de gran belleza, verdad y bondad. Los que aman a sus semejantes, los que trabajan en pro de la unidad de la humanidad, y se empeñan más allá de sus satisfacciones físicas, recibirán luz en su mente en forma de visiones, ideas y metas que les permitirán cumplir su parte del trabajo en la creación de una Nueva Cultura. La suma de los campos de quienes trabajan a su manera, creará un campo magnético que hará posible que los cambios se den.

Wesak es la festividad de la construcción de un puente entre los planos físico, emocional, mental, intuitivo, átmico, monádico y divino, entre el espíritu y la materia. La energía de Tauro en contacto con el Zodíaco Mayor permite el ingreso y distribución de:

– Energía de la Voluntad al Bien, proveniente de la Osa Mayor

– Energía de la Libertad, proveniente de Sirio

– Energía de la Iluminación, del Amor Sabiduría, proveniente de la constelación de Tauro

El registro, asimilación y radiación de la energía, depende del estado de los centros del cuerpo etérico. Cuando respondemos con los chacras inferiores, la energía se consume; cuando se enfoca en los centros superiores, la energía, la conciencia, el conocimiento, la comunicación, el poder, la luz y el amor se expanden. El proceso es de unificación y supone una permanente transformación de las emociones y la mente hasta dar paso a la unión con los planos superiores de consciencia.

Preguntémonos ¿Se ha manifestado en mi vida un cambio en la relación con mi cuerpo, mis posesiones? ¿Vivo mis afectos de la misma forma? ¿Se ha ampliado mi visión, me relaciono conmigo y con los demás de forma nueva?

La nueva medicina, la nueva psicología y la nueva educación enseñarán el arte de recorrer el sendero de la expansión de la consciencia. Sólo a través de la transmutación del deseo alcanzamos nuestra verdadera naturaleza. La transmutación de los deseos es equivalente al proceso por el cual un carbón se convierte en diamante, el orden interno cambia y nos volvemos bellos, trasparentes, dejamos pasar la luz. La educación del mañana, la psicología de la realización, serán las de los Valores, pues el camino al ser es el de crecer en virtudes.

La importancia de comprender la oportunidad de la Luna Llena de Tauro no puede ser suficientemente subrayada. Es precisamente el manejo inadecuado del deseo lo que aún hoy, 2500 años después de la enseñanza de Buda, nos encadena a la enfermedad, la guerra y el sufrimiento. El trabajo de ascender el deseo transmutándolo en aspiración, es decir el trabajo con nuestras emociones e impulsos, es el único que traerá la felicidad. Una vez que esta verdad es comprendida, la meditación grupal en Tauro es el mejor aliado para su consecución. Cada ser humano que se enfoca correctamente (anhelando el bien común, la paz, la justicia) en este momento de oportunidad realiza una doble tarea: avanza a nivel personal en la senda de su liberación y se constituye en un canal para que las energías de amor, iluminación, buena voluntad sean accesibles a los demás.

Gracias Isabella Di Carlo



Aunque la meditación en sus comienzos puede desarrollarse como una actividad solitaria, al igual que cualquier otro campo de interés, el individuo llega, tarde o temprano, a ser parte de un todo mayor del que extrae la significación y el propósito. A través de la meditación, el hombre emerge a un estado de conciencia compartido con otros, un estado tan real como la existencia física, aunque caracterizado por diferentes tipos de percepción. El meditador encuentra una comunidad o fraternidad en el plano de la conciencia. Así se adentra en la meditación de grupo.
Esto no significa que haya que meditar juntos en el mismo lugar y al mismo tiempo. El verdadero lugar de encuentro del grupo se encuentra en el plano mental, el plano de la mente.
En términos metafísicos, la meditación tiene lugar fuera del tiempo y del espacio, pero lo que es importante en la meditación grupal es el sentido de un enfoque y de un interés comunes, de una atención grupal sobre el objeto de la meditación. Las personas que componen un grupo están unidos por una idea y un interés compartidos, y no tanto por una relación personal. Los grupos pueden trabajar juntos y meditar sobre muchos temas diferentes, pero el tema subyacente, en el trabajo de grupo, es el servicio a la humanidad. De este modo, el grupo desempeña su parte en la vida planetaria. Los grupos pueden trabajar para atraer mayor luz a los asuntos humanos y condicionar la atmósfera subjetiva del planeta. Trabajan con energías tales como luz, amor y buena voluntad, ayudando a liberar estas energías subjetivas en la vida física diaria. Aunque estos grupos pueden estar trabajando para iluminar el entorno humano, no utilizan la fuerza. No intentan, por ejemplo, dirigir la energía hacia la mente de un indidivudo o de un grupo con la intención de cambiarles o influenciarles. Sin embargo, liberan luz o crean una condición subjetiva en la cual una persona o una nación puede permanecer más fácilmente en la luz de su propia alma.
La participación en el trabajo de meditación grupal produce, a menudo, efectos secundarios sobre las personas implicadas. A medida que uno trabaja en meditación grupal, obtiene gradualmente un mayor discernimiento respecto a los propios asuntos, a los asuntos mundiales y a la naturaleza de la interrelación de grupo. Los meditadores desarrollan un sentido de integración con sus colaboradores, así como un sentido de unidad e identidad con todos quienes sirven a la humanidad. En el proceso, los participantes adquieren un inapreciable conocimiento, es decir, aprenden por propia experiencia que hay una fuerza para el bien en el mundo, que existe un Plan para la evolución humana, y que lo que hacen en sus propias vidas y que contribuye al servicio, genera un cambio.


El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo: Un Grupo de Meditación y de Mediación Existe una gigantesca meditación grupal que obra en diferentes fases sobre nuestro planeta. Todas las unidades de meditación y todos los grupos reflexivos están relacionados unos con otros a través de su propósito espiritual unificado. Ese propósito es el servicio al Plan para el fomento de la evolución humana. En esta meditación, dos centros o grupos planetarios mayores están trabajando en concierto con el reino humano; uno de ellos es la Jerarquía Espiritual del planeta y el otro es el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. La Jerarquía Espiritual es conocida bajo muchos nombres; para los cristianos es el "Reino de los Cielos y de Dios"; en Oriente, es la "Sociedad de Mentes Iluminadas". Ese grupo comprende aquellos hijos de Dios que, a lo largo del sendero de evolución, han viajado más lejos que el resto de la humanidad, habiendo trascendido las limitaciones del estado de conciencia estrictamente humano, y que, sin embargo, continúan sirviendo a la humanidad y al Plan.




Hoy día, un número creciente de hombres y mujeres comienzan a ser sensibles al Plan y están trabajando para su despliegue. Todos forman parte de un grupo subjetivamente unificado y conocido por el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo). Este grupo representa un éxito en el marco de la evolución, pues, por primera vez en la historia de la humanidad, un número substancial de hombres y mujeres están reconociendo el papel del reino humano en la continuidad de la vida y la conciencia en este planeta. La humanidad permanece como un reino puente entre el Reino de Dios y los reinos inferiores -animal, vegetal y mineral-, y como tal cumple la tarea del divino mediador. Media entre la Jerarquía y la humanidad, manteniendo un canal vibrante y radiante a través del cual puede fluir la inspiración. Los miembros del NGSM aceptan conscientemente esta responsabilidad para la redención planetaria.
Pueden ser o no conscientes del grupo como un todo o del lugar que ocupan en él. Están vinculados entre sí por su amor a la humanidad, por su constante esfuerzo para mejorar la condición humana y dar forma a las ideas y principios que deben encontrar una aplicación universal. Por medio del uso creador de la mente, esto es, a través de la meditación, esos hombres y mujeres son capaces de penetrar en el dominio del alma y poner de manifiesto esa divina energía de manera que pueda ser utilizada por el hombre. Perciben y adaptan el Plan para la humanidad y ayudan, con su pensamiento meditativo, a producir ideas prácticas que servirán a toda la raza humana.

En el corazón de este grupo de servicio se encuentran aquellos que utilizan la técnica de la meditación ocultista para alinearse conscientemente con la Jerarquía y, así, revelar el Plan a un mundo necesitado. Todos los hombres y mujeres de buena voluntad pueden participar en este periodo de transición espiritual tan importante. Poco importa el grado de desarrollo espiritual que una persona haya alcanzado; siempre puede ayudar, de alguna manera a crear un futuro mejor y, obrando así, llegar a formar parte del nuevo grupo de servidores del mundo.



Grupo de servidores del mundo.

HORARIO DE LA MEDITACION
12:00 AM Uruguay, Argentina, Brasil
11:00 AM Chile, Paraguay, Bolivia, Puerto Rico, USA Este
11:30 AM Venezuela
10:00 AM Ecuador, Perú, Colombia, Guatemala, México, Panamá
9:00 AM Costa Rica, El Salvador, Guatemala
4:00 PM España Islas Canarias
5:00 PM España peninsular
4:00 PM Israel.
ESTE POST FUE PUBLICADO EN EL BLOG PRIVADO DE HELEN MARAN.MEDITACIONES EN EL MAR ROJO,el 8-5-2009. AL CUAL ESTAN TODOS INVITADOS A CONOCER Y A DESCARGAR ARTICULOS Y LIBROS Y MEDITACIONES ESCRITAS Y DE AUDIO PM3, GRATUITAMENTE,SOBRE EL LADO DERECHO DEL BLOG, BIENVENIDOS ,los saluda desde Israel, Helen.>

"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

Disculpen la molestia Por Eduardo Galeano en Página/12-

Quiero compartir algunas preguntas, moscas que me zumban en la cabeza.

¿Es justa la justicia? ¿Está parada sobre sus pies la justicia del mundo al revés?

El zapatista de Irak, el que arrojó los zapatazos contra Bush, fue condenado a tres años de cárcel. ¿No merecía, más bien, una condecoración?

¿Quién es el terrorista? ¿El zapatista o el zapateado? ¿No es culpable de terrorismo el serial killer que mintiendo inventó la guerra de Irak, asesinó a un gentío y legalizó la tortura y mandó aplicarla?

¿Son culpables los pobladores de Atenco, en México, o los indígenas mapuches de Chile, o los kekchíes de Guatemala, o los campesinos sin tierra de Brasil, acusados todos de terrorismo por defender su derecho a la tierra? Si sagrada es la tierra, aunque la ley no lo diga, ¿no son sagrados, también, quienes la defienden?

Según la revista Foreign Policy, Somalia es el lugar más peligroso de todos. Pero, ¿quiénes son los piratas? ¿Los muertos de hambre que asaltan barcos o los especuladores de Wall Street, que llevan años asaltando el mundo y ahora reciben multimillonarias recompensas por sus afanes?

¿Por qué el mundo premia a quienes lo desvalijan?

¿Por qué la justicia es ciega de un solo ojo? Wal Mart, la empresa más poderosa de todas, prohíbe los sindicatos. McDonald’s, también. ¿Por qué estas empresas violan, con delincuente impunidad, la ley internacional? ¿Será porque en el mundo de nuestro tiempo el trabajo vale menos que la basura y menos todavía valen los derechos de los trabajadores?

¿Quiénes son los justos y quiénes los injustos? Si la justicia internacional de veras existe, ¿por qué nunca juzga a los poderosos? No van presos los autores de las más feroces carnicerías. ¿Será porque son ellos quienes tienen las llaves de las cárceles?

¿Por qué son intocables las cinco potencias que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas? ¿Ese derecho tiene origen divino? ¿Velan por la paz los que hacen el negocio de la guerra? ¿Es justo que la paz mundial esté a cargo de las cinco potencias que son las principales productoras de armas? Sin despreciar a los narcotraficantes, ¿no es éste también un caso de “crimen organizado”?

Pero no demandan castigo contra los amos del mundo los clamores de quienes exigen, en todas partes, la pena de muerte. Faltaba más. Los clamores claman contra los asesinos que usan navajas, no contra los que usan misiles.

Y uno se pregunta: ya que esos justicieros están tan locos de ganas de matar, ¿por qué no exigen la pena de muerte contra la injusticia social? ¿Es justo un mundo que cada minuto destina tres millones de dólares a los gastos militares, mientras cada minuto mueren quince niños por hambre o enfermedad curable? ¿Contra quién se arma, hasta los dientes, la llamada comunidad internacional? ¿Contra la pobreza o contra los pobres?

¿Por qué los fervorosos de la pena capital no exigen la pena de muerte contra los valores de la sociedad de consumo, que cotidianamente atentan contra la seguridad pública? ¿O acaso no invita al crimen el bombardeo de la publicidad que aturde a millones y millones de jóvenes desempleados, o mal pagados, repitiéndoles noche y día que ser es tener, tener un automóvil, tener zapatos de marca, tener, tener, y quien no tiene, no es?

¿Y por qué no se implanta la pena de muerte contra la muerte? El mundo está organizado al servicio de la muerte. ¿O no fabrica muerte la industria militar, que devora la mayor parte de nuestros recursos y buena parte de nuestras energías? Los amos del mundo sólo condenan la violencia cuando la ejercen otros. Y este monopolio de la violencia se traduce en un hecho inexplicable para los extraterrestres, y también insoportable para los terrestres que todavía queremos, contra toda evidencia, sobrevivir: los humanos somos los únicos animales especializados en el exterminio mutuo, y hemos desarrollado una tecnología de la destrucción que está aniquilando, de paso, al planeta y a todos sus habitantes.

Esa tecnología se alimenta del miedo. Es el miedo quien fabrica los enemigos que justifican el derroche militar y policial. Y en tren de implantar la pena de muerte, ¿qué tal si condenamos a muerte al miedo? ¿No sería sano acabar con esta dictadura universal de los asustadores profesionales? Los sembradores de pánicos nos condenan a la soledad, nos prohíben la solidaridad: sálvese quien pueda, aplastaos los unos a los otros, el prójimo es siempre un peligro que acecha, ojo, mucho cuidado, éste te robará, aquél te violará, ese cochecito de bebé esconde una bomba musulmana y si esa mujer te mira, esa vecina de aspecto inocente, es seguro que te contagia la peste porcina.

En el mundo al revés, dan miedo hasta los más elementales actos de justicia y sentido común. Cuando el presidente Evo Morales inició la refundación de Bolivia, para que este país de mayoría indígena dejara de tener vergüenza de mirarse al espejo, provocó pánico. Este desafío era catastrófico desde el punto de vista del orden racista tradicional, que decía ser el único orden posible: Evo era, traía el caos y la violencia, y por su culpa la unidad nacional iba a estallar, rota en pedazos. Y cuando el presidente ecuatoriano Correa anunció que se negaba a pagar las deudas no legítimas, la noticia produjo terror en el mundo financiero y el Ecuador fue amenazado con terribles castigos, por estar dando tan mal ejemplo. Si las dictaduras militares y los políticos ladrones han sido siempre mimados por la banca internacional, ¿no nos hemos acostumbrado ya a aceptar como fatalidad del destino que el pueblo pague el garrote que lo golpea y la codicia que lo saquea?

Pero, ¿será que han sido divorciados para siempre jamás el sentido común y la justicia?

¿No nacieron para caminar juntos, bien pegaditos, el sentido común y la justicia?

¿No es de sentido común, y también de justicia, ese lema de las feministas que dicen que si nosotros, los machos, quedáramos embarazados, el aborto sería libre? ¿Por qué no se legaliza el derecho al aborto? ¿Será porque entonces dejaría de ser el privilegio de las mujeres que pueden pagarlo y de los médicos que pueden cobrarlo?

Lo mismo ocurre con otro escandaloso caso de negación de la justicia y el sentido común: ¿por qué no se legaliza la droga? ¿Acaso no es, como el aborto, un tema de salud pública? Y el país que más drogadictos contiene, ¿qué autoridad moral tiene para condenar a quienes abastecen su demanda? ¿Y por qué los grandes medios de comunicación, tan consagrados a la guerra contra el flagelo de la droga, jamás dicen que proviene de Afganistán casi toda la heroína que se consume en el mundo? ¿Quién manda en Afganistán? ¿No es ese un país militarmente ocupado por el mesiánico país que se atribuye la misión de salvarnos a todos?

¿Por qué no se legalizan las drogas de una buena vez? ¿No será porque brindan el mejor pretexto para las invasiones militares, además de brindar las más jugosas ganancias a los grandes bancos que en las noches trabajan como lavanderías?

Ahora el mundo está triste porque se venden menos autos. Una de las consecuencias de la crisis mundial es la caída de la próspera industria del automóvil. Si tuviéramos algún resto de sentido común, y alguito de sentido de la justicia ¿no tendríamos que celebrar esa buena noticia? ¿O acaso la disminución de los automóviles no es una buena noticia, desde el punto de vista de la naturaleza, que estará un poquito menos envenenada, y de los peatones, que morirán un poquito menos?

Según Lewis Carroll, la Reina explicó a Alicia cómo funciona la justicia en el país de las maravillas:

–Ahí lo tienes –dijo la Reina–. Está encerrado en la cárcel, cumpliendo su condena; pero el juicio no empezará hasta el próximo miércoles. Y por supuesto, el crimen será cometido al final.

En El Salvador, el arzobispo Oscar Arnulfo Romero comprobó que la justicia, como la serpiente, sólo muerde a los descalzos. El murió a balazos, por denunciar que en su país los descalzos nacían de antemano condenados, por delito de nacimiento.

El resultado de las recientes elecciones en El Salvador, ¿no es de alguna manera un homenaje? ¿Un homenaje al arzobispo Romero y a los miles que como él murieron luchando por una justicia justa en el reino de la injusticia?

A veces terminan mal las historias de la Historia; pero ella, la Historia, no termina. Cuando dice adiós, dice hasta luego.

Página/12
8 de mayo 2009

Disculpen la molestia

Por Eduardo Galeano