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domingo, 26 de julio de 2009

Vivirdeprisanoesvivir



“Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir.
Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo,
pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida.”

“Hoy todo el mundo sufre la ENFERMEDAD DEL TIEMPO:
la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja y
debes pedalear cada vez más rápido”

“La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu
cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes…
Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones,
de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo
y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos
qué es lo realmente importante.”

“La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo,
tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros”

“A menudo, TRABAJAR MENOS significa trabajar mejor.
Pero más allá del gran debate sobre la productividad
se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas:
¿PARA QUÉ ES LA VIDA?

“Hay que plantearse muy seriamente
A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO.
Nadie en su lecho de muerte piensa: “Ojalá que hubiera pasado más
tiempo en la oficina o viendo la tele”, y, sin embargo, son las cosas
que más tiempo consumen en la vida de la gente.”

Nos prometieron que la tecnología trabajaría por nosotros y que seríamos más felices, pero hay estadísticas que demuestran que trabajamos 200 horas más al año que en 1970 y la insatisfacción vital y la velocidad definen nuestro tiempo.

Carl Honore, el guru anti-prisa y autor del éxito mundial “Elogio de la lentitud” de RBA, nos ofrece en su libro y en esta entrevista una excelente radiografía de los males de nuestra sociedad y el remedio para sanarla: la FILOSOFÍA SLOW, simplemente reducir la marcha y buscar el tiempo justo para cada cosa.


En este enlace podreis ver una pequeña entrevista
http://www.youtube.com/watch?v=1Rn1YR6HWDY&eurl=http%3A%2F%2Faltaeducacion%2Ening%2Ecom%2Fgroup%2Flibrospdf%2Fforum%2Ftopic%2Fshow%3Fid%3D2292074%253ATopic%253A77593%26xgs%3D1&feature=player_embedded

En este vídeo Carl Honoré afirma que no estamos ante una moda de ejecutivos estresados o de clases acomodadas, sino que es un cambio histórico que no entiende de fronteras ni diferencias sociales y económicas.

Lo mismo que defendemos el decrecimiento económico porque el nivel de consumo actual es insostenible en un planeta finito y sólo genera injusticias y degradación del medio ambiente, debemos aplicar los mismos principios en las personas. DECRECER EL RITMO DE VIDA para no degradarmos nosotros mismos.

La hiperactividad actual nos lleva a vivir por inercia, dedicando toda nuestra energía a metas externas que se oxidan con el paso del tiempo y olvidando las cosas importantes de la vida.

Somos esclavos de los horarios, del ruido, del consumo, de la hipoteca y de lo que se espera de nosotros, y eso equivale simplemente a sobrevivir pero no a vivir consciente y responsablemente.

Leer a Honoré es como respirar aire fresco.

Su filosofía actualiza los conceptos clásicos de cualquier tradición espiritual sobre la importancia del ser en vez del tener y del aquí y ahora, pero él, además, tiene el mérito de haber popularizado y teorizado con rigor sobre le vida slow y la LENTITUD que se consideraban “cosas de vagos”.

Carl Honoré denuncia la cultura de la prisa y sus consecuencias, la falta de paciencia, la hiperestimulación, la superficialidad, la multitarea (”abarcar mucho y apretar poco” ), y defiende la lentitud, saborear los momentos y sobre todo, priorizar en la vida.

“Lo que denuncio no es la rapidez en si misma, sino que vivimos siempre en el carril rápido y hemos creado una cultura de la prisa donde buscamos hacer cada vez más cosas con cada vez menos tiempo, que hemos generado una especie de DICTADURA SOCIAL que no deja espacio para la pausa, para el silencio, para todas esas cosas que parecen poco productivas. Un mundo tan impaciente y tan frenético que hasta la lentitud la queremos en el acto.”

“La velocidad en si misma no es mala. Lo que es terrible es poner la velocidad, la prisa en un pedestal…Al principio era sólo el terreno laboral pero ahora ha contaminado todas las esferas de nuestras vidas, como si fuera un virus: nuestra forma de comer, de educar a los hijos, las relaciones, el sexo… hasta aceleramos el ocio. Vivimos en una sociedad en que nos enorgullecemos de llenar nuestras agendas hasta límites explosivos”



Tengo 37 años. Nací en Edimburgo, vivo en Londres y fui criado en Canadá. Estoy casado y tengo dos hijos de seis y tres años. Soy licenciado en Historia Moderna. Ejerzo de periodista, he trabajado para ‘The Globe and Mauil’, ‘Nacional Post’, ‘The Guardian ’ y ‘The Economist’. Soy de centroizquierda. Creo que hay algo más allá del hombre y de la experiencia que tenemos en esta vida. Acabo de publicar en España ‘Elogio de la lentitud’ (RBA), que se ha traducido ya a 15 idiomas.

No es necesario que salgas de tu cuarto. Quédate sentado a tu mesa y escucha…”
“…No escuches siquiera, limítate a esperar. No esperes siquiera, permanece inmóvil y solitario. El mundo se te ofrecerá libremente para que lo desenmascares. No tiene elección. Girará arrobado a tus pies”. Así expresó Franz Kafka lo que ya había dicho Platón, que la forma superior del ocio era permanecer inmóvil y receptivo al mundo.

¿Nada más lejos de nuestros conceptos actuales?

Estamos atrapados en la cultura de la prisa y de la falta de paciencia. Vivimos en un estado constante de hiperestimulación e hiperactividad que nos resta capacidad de gozo, de disfrutar de la vida, de acceder al placer que uno puede hallar en su trabajo, en las relaciones humanas o en la comida.

Entonces, ¿nos hemos quedado sin placeres cotidianos?

Somos muy superficiales, no profundizamos en esas cosas, si no le aseguro que cada mediodía nos buscaríamos una agradable terraza en la que comer al sol o un restaurante que nos ofrezca nuestra comida casera preferida. Pero optamos por alimentarnos sin disfrutar ¡porque tenemos mucho trabajo! El consumo de drogas en las empresas estadounidenses ha aumentado un 70% desde 1998, estimulantes para rendir más y más.

¿Y cree entonces que la lentitud es la solución?

La lentitud nos devuelve una tranquilidad y un ritmo pausado que nos permite ser más creativos en el trabajo, tener más salud y poder conectarnos con el placer y con los otros. Hay que reaprender el arte de gozar si queremos ser felices.

“Quien se interesa exclusivamente por la búsqueda del bienestar mundano -decía Tocqueville - siempre tiene prisa, pues sólo “dispone de un tiempo limitado para asirlo y disfrutarlo”.
Tratamos de amontonar tanto consumo y tantas experiencias como nos sea posible. No sólo deseamos una buena profesión, sino también seguir cursos de arte, ejercitarnos en el gimnasio, leer todos los libros de las listas de los más vendidos, salir a cenar con los amigos, ir al cine, comprar los adminículos de moda, tener una satisfactoria vida sexual…

¿Y le parece mal?

El resultado es una corrosiva desconexión entre lo que queremos de la vida y lo que, de una manera realista, podemos tener, lo cual alimenta la sensación de que nunca hay tiempo suficiente.

La rapidez, ¿produce rabia?

Es una de las consecuencias de vivir acelerado. La rabia flota en la atmósfera: rabia por la congestión de los aeropuertos, por las esperas, por las aglomeraciones en los centros de compras, por las relaciones personales, por la situación en el puesto de trabajo, por los tropiezos en las vacaciones. Todo objeto inanimado o ser viviente que se interpone en nuestro camino, que nos impide hacer exactamente lo que queremos hacer cuando lo queremos hacer, se convierte en nuestro enemigo. Hemos perdido la capacidad de esperar. La cultura de la gratificación instantánea es muy peligrosa.

¿Cuándo nació la enfermedad del tiempo?

El término lo acuñó un médico estadounidense en 1982, Larry Dossey, para denominar la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja, no lo hay en suficiente cantidad, y debes pedalear cada vez más rápido para mantenerte a su ritmo. Hoy, todo el mundo sufre esa enfermedad.

La rapidez es dinero
Estamos pasando de un mundo donde el grande se comía al chico a otro donde el rápido se come al lento, dijo Klaus Schwab, presidente y fundador del Foro Económico Mundial. La importancia de la rapidez en la vida económica es infernal hoy día y eso no lo podemos cambiar, pero sin equilibrio no podremos sobrevivir mucho tiempo.

Sí, pero los rápidos son más productivos.
Los expertos coinciden en que el exceso de trabajo acaba por ser contraproducente. Según la Organización Internacional del Trabajo, los británicos pasan más tiempo en el trabajo que la mayoría de los europeos y, sin embargo, tienen una de las tasas de productividad por hora más bajas del continente. A menudo, TRABAJAR MENOS SIGNIFICA TRABAJAR MEJOR. Pero más allá del gran debate sobre la productividad se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas: ¿para qué es la vida?

Algún día nos cansaremos de vivir en la oficina.
En un estudio reciente llevado a cabo por economistas en la Universidad de Warwick y el Dartmouuth College, el 70% de las personas encuestadas en 27 países expresó su deseo de un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida privada. Los directores de personal del mundo industrializado informan que los aspirantes jóvenes han empezado a formular preguntas que habrían sido impensables hace 10 o 15 a ños: ” ¿Puedo salir de la oficina a una hora razonable por la tarde?”

Los grandes hombres siempre han dedicado tiempo a pensar en las musarañas.
Un reciente estudio de la NASA ha revelado que mantener los ojos cerrados durante 24 minutos obra maravillas en la atención y el rendimiento de un piloto. Y sí, muchos de los personajes históricos más vigorosos y triunfadores han sido inveterados partidarios de la siesta: John F. Kennedy, Thomas Edison, Napoleón Bonaparte, John Rockefeller, Johannes Brahms…

Pero los intelectuales y los pseudointelectuales de hoy día tienen respuestas inmediatas para todo.
En vez de pensar en profundidad, ahora gravitamos de manera instintiva hacia el sonido más cercano. Las mentes mediáticas a las que hoy escuchamos realizan análisis inmediatos de los
acontecimientos en el mismo momento en que se producen, y con frecuencia se equivocan, pero eso apenas importa: en el país de la velocidad, el hombre que tiene la respuesta inmediata es el rey. Pero ya Gandhi decía que en la vida hay algo más importante que incrementar su velocidad.

Puede que la rapidez sea nuestra manera de evadirnos.
La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes. La gente tiene miedo a abrazar la lentitud, existe un prejuicio muy arraigado. Lento es sinónimo de torpe, lerdo, perezoso. Pero creo que hay mucha gente en un brete, porque por un lado le parece obvio que debe cambiar su ritmo y, por el otro, la sociedad le manda un bombardeo de mensajes que aseveran que la velocidad es Dios.

¿Qué mundo se descubre con la lentitud?

Según mi experiencia hay un antes y un después. Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir. Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo, pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida. La mejor forma de aprovechar el tiempo no es hacer la máxima cantidad de cosas en el mínimo tiempo, sino buscar el ritmo adecuado a cada cosa. Hay que plantearse muy seriamente a qué dedicamos el tiempo. Nadie en su lecho de muerte piensa: “Ojalá que hubiera pasado más tiempo en la oficina o viendo la tele”, y, sin embargo, son las cosas que más tiempo consumen en la vida de la gente.

¿Hemos pervertido el concepto de ocio?

La filosofía del trabajo la aplicamos en el ocio, que se vuelve una obligación, y caemos en la trampa de hacer demasiado. Hay que reintroducir la idea del juego tanto en el trabajo como en el ocio.

Los esquimales llaman a hacer el amor “reír juntos”.
El sexo en nuestra sociedad está tan contagiado de la enfermedad de la prisa como todo lo demás, pero en este caso perdemos muchísimo. Disfrutar de una buena relación íntima va mucho más allá de la duración del orgasmo, significa darle otro nivel de profundidad; el vínculo psicológico o la comunicación espiritual es el mayor de los placeres, pero requiere tiempo antes, durante y después. Cada vez más gente en Estados Unidos decide, como el cantante Sting, aprender el sexo tántrico.

De las filosofías que explican el tiempo, ¿cuál prefiere?

Las tradiciones filosóficas para las que EL TIEMPO ES CÍCLICO, como la china, la hindú o la budista. Según estas culturas, el tiempo nos rodea, renovándose, como el aire que respiramos. Pero en la tradición occidental el tiempo es lineal, un recurso finito. Los monjes benedictinos, que se regían por un horario muy apretado, creían que el diablo buscaba trabajo en las manos ociosas.

¿Cómo educar a un niño a un buen ritmo?

A cada vez más padres el instinto les dice que la escuela no es el mejor lugar para educar a sus hijos. Actualmente, más de un millón de jóvenes estadounidenses están siendo ESCOLARIZADOS EN CASA, 90.000 en Gran Bretaña, 30.000 en Australia y 80.000 en Nueva Zelanda. Es una manera de liberar al niño de la tiranía del horario, de dejarles aprender y vivir a su ritmo. Es decir, permitirles ser lentos.

¿Con buenos resultados?

Las investigaciones demuestran que los niños educados en casa aprenden más rápido y mejor que los alumnos en aulas convencionales. Y también se ha comprobado que tienen mucho éxito en sus estudios superiores. El temor de que su relación social no sea buena en el futuro también es infundado. Los padres que educan a sus hijos en casa establecen contacto con otras familias para compartir la enseñanza, juegos y viajes de estudio. Como avanzan con más rapidez, estos niños disponen de más tiempo libre para afiliarse a clubs.

Para ellos puede que el peligro sea la televisión.
Ese es un peligro universal. Cada vez más especialistas relacionan la televisión con el déficit de atención. La extrema velocidad visual de la pequeña pantalla ejerce con toda certeza un efecto en los cerebros juveniles. Un vídeo de Pokémon lleno de luces destellante que emitió la televisión japonesa en 1997 causó ataques epilépticos a casi 700 niños. Para protegerse de las demandas, las empresas de software adjuntan a sus juegos advertencias sobre los riegos para la salud que conllevan. En general, creemos que la televisión nos relaja y no es cierto. De media, EN ESPAÑA SE PASAN CUATRO HORAS DIARIAS FRENTE AL TELEVISOR. La tele se ha vuelto el agujero negro del tiempo en la vida moderna, chupa todo el tiempo de ocio y nos deja cansados, hiperestimulados y pobres de tiempo.

Quizá la velocidad sea una manera del propio sistema para tenernos controlados.
Creo que el capitalismo es un sistema muy flexible y que se puede adaptar, aunque el movimiento en defensa de la lentitud implique un cambio cultural muy profundo. Pero cada vez hay más gente que defiende la lentitud, llegar a una masa crítica es cuestión de tiempo.

¿Cuál es el primer paso?

Aceptar que uno vive mejor cuando hace menos. Mirar la agenda y colocar todo lo que hacemos durante la semana en ORDEN DE PRIORIDAD y empezar a cortar desde abajo, lo que no resulta nada difícil, porque llenamos nuestro tiempo de cosas que no son esenciales, lo hacemos por reflejo, porque eso es lo que se hace. El segundo paso es seleccionar los programas de televisión que nos interesan y no encenderla por costumbre. Así le podrá dar más tiempo a las cosas importantes: la comida, las relaciones, el sexo, lo lúdico y la calidad de trabajo.

¿No tiene la sensación que haciendo menos la vida se reduce?

Ese es el miedo, pero la realidad es la contraria: al no estar atrapado en la telaraña de compromisos las cosas empiezan a ocurrir casi de forma sorprendente e inesperada.

Sitio oficial: Carl Honoré
Extraido de Alta Educacion,publicado por mi amiga violeta.

martes, 21 de julio de 2009

Enseñanza

Joan Molleric
La enseñanssa dels fets realitzats ajuda a refexionar i educara el comportament posterior. (Extracto de una pelicula,us la recomano) La enseñanza de los hechos ayuda a reflexionar i educara el comportamiento posterior. ( Extracto de una pelicula)os la recomiendo http://www.youtube.com/watch?v=av33nO15TYo&eurl=http%3A%2F%2Fwww%2Egoogle%2Ees%2Freader%2Fview%2F%3Ftab%3Dmy&feature=player_embedded

lunes, 20 de julio de 2009

MANIFIESTODEARTEYECOLOGISMO

http://www.youtube.com/watch?v=4tbNhxD4jeA&eurl=http%3A%2F%2Fmanifiestodesensibilizarte%2Eblogspot%2Ecom%2F&feature=player_embedded

viernes, 10 de julio de 2009

Sueñosypesadillasenñiñosyadultos



De Violeta.
¿Quién no ha tenido alguna vez una experiencia de déjà vu? ¿Y quién no se ha sentido fuera de lugar, extraño, desconcertado y hasta trastornado después de ella? El déjà vu es quizá uno de los ejemplos más significativos de que en el laberinto de la mente humana nada es lo que parece...


Cuando era niño y estaba en la escuela primaria solía protagonizar numerosas experiencias de este tipo. Por momentos, tenía la súbita sensación de saber que ya había vivido –o visto– antes una escena concreta. Recuerdo que durante el breve lapso de tiempo que duraba la experiencia esta me parecía no solo extraña, sino, incluso, “inconfesable”. ¿Cómo podía explicar a mi madre o a cualquier otra persona esa extraña sensación que me invadía? Se trataba de algo tan insólito para mí que cada vez que ocurría experimentaba sentimientos encontrados: primero, cierto grado de ansiedad, aunque positiva, derivada de la propia experiencia, y después, cierto temor por la incapacidad para explicarme el fenómeno a mí mismo y mucho menos a otras personas, que –estaba seguro– no podrían comprenderme. Aunque después, durante muchos años, rara vez volví a tener este tipo de experiencia, debo decir que sentí algún alivio cuando, ya adulto, supe que tenía un nombre –déjà vu–, que yo no era el único que la había experimentado y que, además, no era indicio de trastorno alguno.

EXPLICACIONES CIENTÍFICAS: Del proceso dual a las teorías atencionales


Las teorías científicas propuestas para explicar las experiencias de déjà vu que analizamos detalladamente a lo largo de este reportaje se pueden clasificar en cuatro grupos:
Teorías que afectan al proceso dual: dos procesos cognitivos que están fuera de sintonía durante unos momentos.
Teorías neurológicas: una interrupción en el curso de la transmisión sináptica o nerviosa.
Fallos en la memoria: familiaridad de estímulos no reconocidos.
Teorías atencionales: una percepción desatendida seguida de una atendida.

UNA EXPERIENCIA MUY COMÚN

Después de todo, es la “ilusión de reconocimiento” más común que muchas personas tienen. Lo bastante cercana a una experiencia paranormal, pero tan extendida que difícilmente puede encajar en la definición de “paranormal”. En el último siglo la experiencia de déjà vu ha sido muy poco investigada. En ocasiones se ha examinado a través del método estadístico, mediante encuestas; en otras, se han analizado casos individuales, y ambos tipos de estudios han llegado a conclusiones similares, que son las siguientes: a) cerca del 60% de la población saludable ha tenido al menos una experiencia de déjà vu a lo largo de su vida; b) la recurrencia del fenómeno aumenta con la edad y c) parece estar asociado al estrés y la fatiga. Aunque el déjà vu todavía aparece mencionado en muchos manuales de Psicología como un evento de incierto origen paranormal, la mayor parte de los psicólogos cognitivos actuales no comparte este punto de vista. Las dos interpretaciones principales de índole paranormal que se sugieren para explicarlo son, por una parte, los recuerdos vagos de una vida pasada, lo cual apoya la teoría de la reencarnación, y, por otra, las experiencias premonitorias de corto plazo. La primera, aunque posible, difícilmente puede dar respuesta a aquellas situaciones en las que el sujeto sabe con certeza que ese momento y ese lugar son únicos. En consecuencia, el déjà vu no puede atribuirse a un evento ocurrido en una vida pasada. La segunda, más probable, presenta escasas diferencias con respecto a las auténticas premoniciones, si bien estas vienen por lo general acompañadas de un sentimiento más perturbador, advierten sobre un peligro o una amenaza y no son tan vívidas desde el punto de vista sensorial como el déjà vu. Pero como esta ilusión de reconocimiento afecta a la percepción subjetiva del tiempo, no es extraño que las interpretaciones paranormales se ajusten a algún tipo de experiencia extrasensorial retro o precognitiva, sobre todo porque el individuo no logra reconocer con claridad si el evento pasó, está pasando o pasará. En cualquier caso, a principios de los años ochenta del siglo pasado el psiquiatra sudafricano Vernon Neppe propuso una definición para el fenómeno que sigue vigente hoy en la literatura psicológica contemporánea. Es la siguiente: “Cualquier impresión subjetiva errónea de familiaridad acerca de una experiencia presente, con pasado indefinido”. “En términos generales –aclara Neppe–, una experiencia de déjà vu se caracteriza principalmente por una escena visual, que dura solo unos pocos segundos, a veces asociada al estrés o la ansiedad, pero sin cambios sustanciales en el pensamiento o la emoción. La reacción psicológica es por lo general de sorpresa y las personas pueden experimentar la sensación de que ‘el tiempo corre más despacio’”.

VIAJES Y ESTRÉS


Según recientes estudios, las personas que viajan con frecuencia son más propensas a experimentar déjà vu porque se encuentran en ubicaciones físicas objetivamente nuevas más a menudo que quienes no viajan. Por ejemplo, un estudio de A. H. Chapman e I. W. Mensch mostró que entre quienes viajan mucho el grado de incidencia de las experiencias déjà vu es del 31%, mientras que en el caso de los sujetos que no viajan el porcentaje desciende al 11%. Un ejemplo de esto lo encontramos en el siguiente relato de Victoria T.: “Yo no había estado nunca en Europa. Hace tres años visité a mis abuelos, que viven en Málaga. Recuerdo la emoción que sentí cuando llegué a la ciudad. Fue una sensación muy rara, pero agradable. Caminaba por una pequeña calle serpenteante cuando, de repente, tuve la vívida y clara sensación de que ya había estado allí. La sensación era extraña, pero podía hasta predecir qué iba a encontrar al final de la calle. Anduve unos pasos y vi un auto rojo y un perro caminando frente a mí. De alguna forma supe que el auto y el perro pasarían frente a mis ojos, pero lo supe al mismo tiempo que lo estaba viendo”. Otros casos, explica Mensch, relacionan las experiencias de déjà vu con el estrés físico o psicológico, sugiriendo que lo más habitual es que se produzcan “después de períodos de estrés emocional o bajo un estado de fatiga mental extrema”. Mensch también identifica una serie de situaciones más propensas a que surja el fenómeno, como, por ejemplo, los períodos de depresión psicológica, los soldados que están en batalla y “otro tipo de situaciones emocionalmente estresantes”.
Extraido de http://www.altaeducacion.ning.com/

viernes, 3 de julio de 2009

10SECRETOSPARASERFELIZ

DE MARIA ANGELICA


1.- La Actitud

La Felicidad es una elección que puedo hacer en cualquier momento y en cualquier lugar. Mis pensamientos son los que me hacen sentir feliz o desgraciado, no mis circunstancias. Sé capaz de cambiarte a ti mismo, y el mundo cambiará contigo.
Recuerda que lo único que puedes controlar en el mundo son tus pensamientos...

2.- El Cuerpo

Mis sentimientos son influenciados por mi postura. Una postura adecuada genera una disposición feliz.
Es importante también que hagas ejercicio, éste nos libera del estrés y genera la secreción de endorfinas, que hacen que nos sintamos bien. Mira siempre hacia arriba y solo podrás reír, pues no conozco a nadie que haya podido llorar en esa postura.

3.- El Momento

La felicidad no esta en los años, meses, en las semanas, ni siquiera en los días. Solo se la puede encontrar en los momentos. "Hoy es el mañana de ayer"... además la vida siempre tiene derecho a sorprendernos, así que aprende a vivir el presente sin ninguno de los traumas del pasado ni las expectativas del futuro. Recuerda que la Felicidad no es una meta, sino un trayecto. Disfruta de cada momento como si en él se combinaran tu pasado,
tu presente y tu futuro.

4.- Nuestra Propia Imagen

Debo aprender a amarme a mi mismo como soy. Creer en ti mismo da resultados. Cuanto más te conozcas, mayor será tu ventaja con respecto a los demás.
Hammarshold decía: "El camino más difícil es el camino al interior"... pero, al menos una vez en la vida, debemos recorrerlo.

5.- Las Metas

¿Sabes cuál es la diferencia entre un sueño y una meta?
Una meta es un sueño con una fecha concreta para convertirse en realidad. Un sueño es solo un sueño, algo que esta fuera de la realidad... así que atrévete a soñar,
pero atrévete también a lograr que esos sueños se hagan realidad!. "Apunta hacia la Luna, pues aunque te equivoques, llegarás a las estrellas..." Y cuando te pongas una meta difícil o creas que tienes un sueño imposible, recuerda que el éxito es solo la recompensa, pues lo que vale es el esfuerzo.

6.- El Humor

La sonrisa es muy importante para mejorar la autoestima. Cuando sonreímos, aunque no sintamos nada, nuestro cerebro lo entiende como una señal que todo va bien y manda un mensaje al sistema nervioso central para que libere una sustancia llamada beta-endorfina, que da a la mente una respuesta positiva. Dicen que una sonrisa cuesta menos que la electricidad, pero que da más luz. Además, con cada sonrisa siembras una esperanza.

7.- El Perdón

Mientras tengas resentimientos y odios, será imposible ser feliz. Lo maravilloso del perdón no es que libera al otro de su eventual culpa, sino que te libera a ti de un sufrimiento.

8.- Dar

Uno de los verdaderos secretos para ser feliz es aprender a dar, sin esperar nada a cambio. Las leyes de la energía te devolverán con creces lo que des. Si das odio, recibirás odio, pero si das amor, recibirás invariablemente amor.
Solo el que aprende a dar está en camino descubrir la verdadera felicidad.

9.- Las Relaciones

La sinergia es unir fuerzas y caminar juntos para conseguir cosas. Siempre que dos o más personas se unen en un espíritu de colaboración y respeto, la sinergia se manifiesta en forma natural. Entiende a las personas que te rodean, quiere a tus amigos como son,
sin intentar cambiarlos, porque cuando te sientas mal, el verdadero amigo estará allí para apoyarte y brindarte todo su amor. Así que cultiva tus amistades, ellas nos son gratis!. La amistad, al igual que la mayoría de los sentimientos, debe fluir de manera natural.

10.- La Fe

La fe crea confianza, nos da paz mental y libera al alma de sus dudas, las preocupaciones, la ansiedad y el miedo.
Pero no te asustes cuando dudes, pues bien decía Miguel de Unamuno: Fe que no duda es fe muerta". Dicen que el hombre llega a ser sabio cuando aprende a reír de si
mismo. Ríe, ríe alegremente... y el mundo reirá contigo.