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jueves, 5 de noviembre de 2009

LOS CHAMANES, PRIMEROS CURADORES DEL MUNDO

LA TRADICION IGNORADA DE LA CIENCIA ALOPATA
Los chamanes no han sido tomados en serio por la mayoría de los médicos alópatas, a pesar de que muchas tradiciones chamánicas han desarrollado sofisticados modelos de curación a lo largo de los siglos. Además, dichos modelos han sido lo suficientemente flexibles como para sobrevivir en contacto con la medicina alopática, e incluso para incorporar la práctica de la misma. Pocos son, en cambio, los facultativos alopáticos que hayan incorporado la sabiduría chamánica en la práctica de su medicina, lo que pone en cuestión no sólo sus prejuicios sino su flexibilidad.
 
A excepción de sus conocimientos de herboristería, en general el chamanismo ha sido ignorado o ridiculizado por el mundo médico y académico. No obstante, los chamanes han sido los primeros curadores del mundo, los primeros diagnosticadotes, los primeros psicoterapeutas, los primeros funcionarios religiosos. Los chamanes pueden ser definidos como curanderos indígenas que alteran deliberadamente su conciencia a fin de obtener conocimiento y poder proveniente del «mundo de los espíritus», para ayudar y curar a los miembros de su tribu.

Hay métodos chamanicos de curación que guardan un estrecho paralelismo con la terapia conductista contemporánea, la quimioterapia, la interpretación de los sueños, la terapia familiar, la hipnoterapia, la terapia ambiental y el psicodrama. Es evidente que los chamanes, los psicoterapeutas y los médicos tienen más en común de lo que generalmente se supone. Sin embargo, para el chamán, la dimensión espiritual de la curación es de extrema importancia, mientras que los médicos y los psicoterapeutas suelen ignorarla por completo. A menudo los chamanes rescatan almas perdidas, se comunican con los espíritus, hacen hincapié en la interconexión de sus pacientes con la comunidad y con la tierra, facilitan la purificación espiritual a quienes hayan violado tabúes sociales, interpretan sueños y visiones, y subrayan la importancia del crecimiento espiritual como objetivo personal en la vida, y la de ser útil a la humanidad y a la naturaleza. Estas funciones raramente adquieren importancia, ni tan sólo respetabilidad, en el mundo ideológico de los médicos alopáticos occidentales y otros especialistas de la salud.


María Sabina


En 1980 visité Oaxaca, México, y tuve la gran suerte de poderme entrevistar con María Sabina, legendaria practicante del chamanismo que en 1955 había compartido con el mundo exterior sus conocimientos de las ceremonias curativas mazatecas con hongos sagrados.' Nacida en 1894, María Sabina había llevado una vida muy dura y dolorosa. De niña perdió a su padre, y al principio comenzó a comer hongos psicotrópicos para combatir el hambre. En una ocasión, cuando su hermana estaba enferma y María Sabina había consumido hongos alucinógenos, se le apareció la figura de la muerte. Tras esa visión, aseguró haber recibido orientación de «seres espirituales superiores» en cuanto a cómo curar a su hermana, y ésta se recuperó de su dolencia. A partir de aquel momento, María Sabina se convirtió en una conocida curandera, o herbolaria, y la gente comenzó a acudir a ella desde muchos kilómetros a la redonda.

Doña María, como se la conocía respetuosamente, estaba convencida de que los hongos aportaban sabiduría, curaban las enfermedades, y representaban la carne y la sangre de Jesucristo. Después de la defunción de su segundo esposo, cuando doña María tenía poco más de cuarenta años, comen­zó a trabajar exclusivamente con los hongos sagrados y pasó a ser conocida como sabia. Me contó que los hongos aparecían por voluntad de Dios. En el modelo de curación de doña María se realizan varias operaciones, tales como el diagnóstico, la identificación de la causa de la enfermedad y el tratamiento de la misma, después de que la sabia y sus clientes hayan consumido hongos sagrados. Doña María afirmó que Jesucristo o algún otro «ser espiritual superior» operaba a través de los hongos, para revelar el origen de la dolencia y el remedio correspondiente.

Doña María había observado que su bisabuelo, su abuelo, su tía abuela y su tío abuelo eran sabios que consumían hongos sagrados durante las veladas nocturnas. Para evitar problemas con la Iglesia, asistía a misa y contribuyó a la fundación de una asociación femenina llamada Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús. En realidad, el párroco del pueblo salió en su defensa cuando las autoridades federales intentaron prohibir sus veladas con hongos.

La imaginería de la liturgia ceremonial de doña María era claramente católica, pero con un fondo de odas y salmos provenientes de los sumos sacerdotes de Moctezuma, soberano azteca derrocado por los invasores españoles en 1521. Aun­que la Inquisición española había declarado las veladas ilegales, éstas se habían seguido practicando en secreto durante más de cuatro siglos. Cuando se descubrió que todavía se celebraban, multitud de jóvenes de Norteamérica y de Europa occidental acudieron a Oaxaca para probar personalmente los hongos psicotrópicos. Doña María simpatizaba con su deseo de ilustración espiritual, pero criticaba el hecho de que aque­llos jóvenes no respetaran las tradiciones mazatecas y consu­mieran los hongos sin una preparación adecuada ni la orientación de un «sabio».2

Cuando le pedí permiso para tomar fotografías, doña María se disculpó y regresó al cabo de unos minutos con su túnica ritual bordada a mano, llamada huipil. Una de mis amigas, claramente conmovida por el impacto del gran carisma de doña María, comenzó a llorar desconsoladamente. Inmediatamente, doña María se separó con ella del grupo, rezó por ella, y le frotó el cuerpo con flores frescas. A los pocos minutos cesaron las lágrimas, y la mujer en cuestión dijo que sentía una paz y una felicidad que perduraron varios días.'

María Sabina dejó de practicar poco antes de cumplir los noventa años. Volvió a casarse y vivió apaciblemente en su pequeño pueblo hasta su muerte en 1985. Entretanto, permitió que se grabaran y transcribieran las canciones y cánticos con los que acompañaba sus veladas. En uno de ellos, se describía a sí misma y su función:

Soy mujer de esfuerzos,
Soy mujer de llanto,
Soy mujer de palabras,
Soy mujer creadora,
Soy mujer curadora,
Soy poseedora de la sabiduría de las plantas.

En otro, relataba la experiencia de una visión:

Así es como se ve cuando voy al cielo.
Dicen que allí es como la suavidad.
Dicen que es como la tierra.
Dicen que es como el día.
Dicen que es como el rocío.


Fernando Fernández

En las islas de San Blas, en la costa atlántica de Panamá, los indios cunas han conservado muchas de sus formas tradicionales de curación. R. L. Van de Castle, psicólogo, realizó investigaciones de campo entre los cunas y descubrió que creían en poder anticipar las enfermedades o desastres inminentes a través de los sueños.' Los chamanes cunas utilizan diversos procedimientos para garantizar un sueño tranquilo, incluido el de tallar madera aromática para colocarla en las cuerdas de la hamaca.

En 1985 di un ciclo de conferencias sobre la psicología de los sueños en la ciudad de Panamá. Entre los participantes se encontraba Fernando Fernández, chamán cuna de poco más de treinta años. Don Fernando explicó el modelo de curación de los cunas, aclarando que él era un abisua o «cantante». Entre otros tipos de chamanes cunas se encuentran los inaduledi, especializados en curas herbolarias, y los nele, especializados en diagnósticos, que según se dice viajan por dentro de la tierra hasta el mundo inferior. Todos ellos trabajan en íntima colaboración con los espíritus de curación y con los animales de poder, venerados por los cunas a lo largo de los siglos. También disponen de curanderos no chamánicos, tales como las «abuelas» que ayudan en los partos.

Don Fernando afirmó que había varios tipos de abisuas. El kantule, por ejemplo, es un cantante ceremonial que oficia - en los acontecimientos especiales, tales como los ritos de pu­bertad y las ceremonias celebradas cuando se corta el cabello por primera vez. A don Fernando, por otra parte, se le pide que cante cuando alguien está física o mentalmente enfermo, cuando una mujer tiene dificultad con el parto, o cuando algún animal está excesivamente excitado y es preciso tranquilizarlo. Los abisuas también pueden cantar por otras diversas razones, como por ejemplo para ayudar a un obrero a soste­ner metal caliente en la construcción, o a una persona que desea atraer a alguien con fines amorosos. A todos los abisuas les está permitido cantar para divertirse, cuando no están ocu­pados curando a alguien.

Al igual que la mayoría de los chamanes cunas, don Fernando no practica permanentemente el chamanismo. Vive en Ustopo, la más poblada y más tradicional de las islas de San Blas. Mientras cursaba sus estudios en la Universidad de Panamá, uno de los profesores le formuló a don Fernando algunas preguntas sobre la cultura de los cunas. Se avergonzó al no poder responderle y darse cuenta de que su profesor esta ba mejor informado que él sobre las tradiciones de su pueblo. Esta experiencia le motivó para convertirse en abisua y, con algunos de sus amigos, fundó la Sociedad para la Conservación de la Cultura Cuna. Uno de sus intereses consiste en grabar y conservar los centenares de canciones curativas utilizadas por los abisuas.

Las canciones cunas de curación son complejas y difíciles de aprender. Don Fernando confesó que sólo había aprendido quince de ellas. La más corta dura aproximadamente una hora y la más larga, que es la canción de los muertos, dura unas catorce horas y tardó un año en aprenderla. Don Fernando me permitió que grabara la akuanusa, canción utilizada para combatir la fiebre. También conoce canciones para tratar jaquecas, superar el miedo, facilitar el parto, curar el alcoholismo y desalojar los fantasmas de una casa. Las canciones varían en estilo y contenido, pero todas piden ayuda al mundo de los espíritus.

Según el modelo de curación cuna, la mayoría de las enfermedades las causan los gérmenes y otros microorganismos. Sin embargo, incluso los gérmenes tienen espíritu y consideran que las epidemias son un castigo de la naturaleza, cuando los seres humanos han ofendido el mundo espiritual. Las medicinas, tanto las plantas como las mismas piedras, tienen también su propio espíritu. Nushu, importante espíritu curativo, puede ser contactado por los chamanes en sus sueños y pedirle consejo.

Según el modelo de los cunas, la sociedad está obligada a facilitar servicios curativos a la comunidad, así como lugares tranquilos donde recuperarse. Las familias deben apoyar el consejo de los chamanes a los pacientes. El pronóstico es favorable siempre y cuando la comunidad y la familia brinden su apoyo, y el paciente siga los consejos del chamán. Creen que las personas están compuestas de ocho espíritus, que resi­den en distintas partes del cuerpo, como por ejemplo las manos, el corazón y la cabeza. El curandero espiritual debe tratar a los distintos espíritus de un modo diferente, ya que cada uno tiene su propio temperamento. Si el paciente fallece, por lo menos uno de sus espíritus va al cielo, a no ser que en vida haya cometido actos malvados.
 

Se presta mucha atención a la prevención de la enfermedad y la desgracia. Si un nele cree que cierto sueño representa la premonición de una enfermedad, puede aconsejarle a su cliente que tome baños médicos a diario. Para este ritual se colocan cincuenta lanzas talladas en madera de palmera negra en una canoa llena de agua. Además, se espolvorea el agua con serrín para limpiar los ojos del soñador. Si a lo largo del mes durante el que se realiza esta operación no ocurre ningún percance, se concluye que se ha eludido la desgracia.


José Ríos


Los indios huicholes viven en las sierras mexicanas, principalmente en el estado de Nayarit. Allí se encuentra un pequeño pueblo llamado Colorín, donde vive José Ríos, también conocido como Matsuwa, palabra huichole que significa «pulso de energía». Nacido poco antes de 1880, don José trabajaba con éxito la tierra hasta que tuvo un accidente en el que perdió la mano derecha. Interpretó aquel suceso como una llamada del mundo espiritual y empezó un aprendizaje que duró sesenta y cuatro años.

Conocí a don José en 1977, cuando vino a California a pe­tición de cierta gente que, según él, deseaba «hallar su propia vida» por medio de la sabiduría huichole. Don José me dijo que había aprendido muchas lecciones de Tatewari, el «abue­lo fuego» y de Tayaupa, el «padre sol». También me contó que con frecuencia había ido al bosque, solo, para consumir peyote, fruto de un cacto con propiedades psicotrópicas. A través del peyote había tenido acceso a Kauyumari, animal de poder identificado como el espíritu del pequeño ciervo. Este aliado le había ayudado a viajar por un largo túnel oscuro, a fin de obtener nierika o visiones de lo que don José tenía que aprender para proseguir con su prolongada formación.

«Cuando oigáis las canciones sagradas de mis labios, no soy yo quien las canta sino Kauyumari quien me las susurra al oído. Y yo os las transmito a vosotros. El es quien nos enseña y nos muestra el camino. Así es como es» ,6 declaró don José. También afirmó que había sido Kauyumari quien le había en­señado a curar a los enfermos, principalmente ofreciendo oraciones a los espíritus, succionando las impurezas del cuerpo del paciente y con el uso de sus flechas sagradas para equilibrar los «campos de energía» del paciente, radiaciones invisibles que, según se dice, rodean las partes vitales del cuerpo ta­les como el corazón, los órganos sexuales, el estómago y el cerebro.

Mis amigos y yo, sabiendo que a don José le encantaba la música y la diversión, en una ocasión le organizamos una fiesta. En plena celebración, don José frunció el entrecejo y se puso muy serio.

-Una de mis huicholes está enferma -dijo-. Debo regresar inmediatamente para ayudarla.

-Pero, don José -exclamé-, a estas horas no hay ningún vuelo a México y, además, mañana por la mañana debe dar una conferencia.

-Usted no lo comprende -suspiró don José-. Déjeme solo -agregó retirándose a un rincón, donde permaneció sentado media hora, mirando a la pared.

-He logrado ayudar a la mujer que estaba enferma -exclamó entonces-. Ahora volvamos ala fiesta.

Comprendí que había presenciado el «vuelo mágico» o experiencia extracorporal de un chamán.

Don José también ha conducido ceremonias para poner fin a la sequía. Durante una de sus visitas a California, la ceremonia huichole concluyó con una lluvia torrencial que puso fin a un período de sequía.

-Podían haberme avisado -comentó don José-. Habría venido antes.

Afirma que las ceremonias sagradas son necesarias para dar gracias al mundo de los espíritus por su bendición. Sin dichas celebraciones, los dioses podrían disgustarse y despreocuparse de los seres terrestres.

Don José y otros practicantes espirituales huicholes realizaban frecuentes peregrinaciones al desierto de Wirikuta, en la altiplanicie central de México, donde crece el peyote. A ve­ces, durante las ceremonias en las que ingiere peyote, don José pasa varios días y noches cantando, sentado en su uweni, o silla de chamán, a fin de que no se disperse el poder que se manifiesta.

Para don José, las visiones que le proporciona el peyote sirven para diagnosticar la enfermedad de paciente y prescri­bir el tratamiento, que podrá consistir en hierbas, oraciones, ayuno, o mandar el paciente al médico. Los huicholes tienen derecho a los cuidados que pueda ofrecerles la tribu y la obli­gación de cooperar con el chamán. Los pacientes de don José no sólo deben recuperarse de sus enfermedades, sino que ne­cesitan «hallar su propia vida», descubriendo significado y alegría en sus actividades cotidianas, a fin de evitar una recaída.

Rolling Thunder

En 1982 participé en una conferencia internacional sobre chamanismo y curación que tuvo lugar en los Alpes austríacos. Los chamanes y curanderos invitados se reunieron el día antes de la inauguración de la conferencia para hablar del contenido de sus ponencias. Dado que Rolling Thunder era sumamente conocido en Europa, los organizadores de la conferencia sugirieron que pronunciara el discurso de apertura. Sin embargo, Rolling Thunder, chamán y curandero intertribal, objetó:

-Don José Ríos es mayor que yo, no sería apropiado que hablara antes que él.

Puesto que don José era el único asistente que había cumplido los cien años, y era el mayor de los presentes, Rolling Thunder insistió en que fuera él quien inaugurara la conferencia.

Había conocido a Rolling Thunder en 1970. Me lo presentó un músico llamado Mickey Hart, batería del grupo de rock Grateful Dead. Al cabo de un año, por mi parte, presenté a Rolling Thunder a Irving Oyle, médico osteópata. Después de pasar varias horas a solas en el estudio de grabación de Hart, emergieron ambos cogidos del brazo.

-Hemos comparado nuestras formas respectivas de practicar la medicina -comentó Oyle-. Rolling Thunder me ha contado que cuando acude a él un enfermo, hace un diagnóstico, celebra un rito y le da al paciente alguna medicina para que recupere la salud. Yo le he respondido que cuando recibo á un paciente hago un diagnóstico y practico un ritual consis­tente en escribir una receta, con la que el enfermo obtendrá una medicina para recuperar la salud. En ambos casos inter­viene gran parte de la magia llamada «fe en su médico».

En 1971 presidí una conferencia sobre regulación interior, patrocinada por la Menninger Foundation. Durante el transcurso de la misma, Rolling Thunder habló por primera vez ante un grupo de médicos y científicos.

-Muchas veces no sé qué medicina utilizaré hasta que la «medicación» comienza -comentó, hablando del «otro mundo», del que obtiene gran parte de su conocimiento y poder curativo-, y a veces no recuerdo lo que he utilizado. Esto se debe a que no soy yo el autor de la «medicación», sino el gran espíritu que actúa a través de mí.

Rolling Thunder tuvo oportunidad de demostrar su habilidad curativa cuando un estudiante se lastimó un tobillo jugando al fútbol. Me pidió que le trajera un cubo de agua y un poco de carne cruda. Entonces, rezó a las seis direcciones sa­gradas: «Al este por donde sale el sol, al norte de donde procede el frío, al sur de donde procede la luz, y al oeste donde se pone el sol. Hacia arriba al padre sol. Hacia abajo a la madre luna». Rolling Thunder sacó su pipa, dio cuatro caladas y se la entregó al paciente. Después de intercambiar unas pocas palabras, Rolling Thunder comenzó a cantar.

Encendió el fuego en la chimenea del comedor, sacrificó la carne cruda de una hamburguesa e hizo unos pases sobre el estudiante con el ala de un águila. Presionó con la boca el tobillo hinchado del joven estudiante y se mantuvo en dicha posición durante varios minutos. Después de una serie de bufidos, aullidos y gemidos, Rolling Thunder vomitó violentamente, escupiendo un líquido bilioso en el cubo. Repitió varias veces la operación, abanicó el tobillo con el ala de águila y me pidió que enterrara el contenido del cubo.

¿Cuál fue el resultado de dicha sesión curativa? Doug Boyd, después de observar todo lo ocurrido, afirmó que «el color se había normalizado, la hinchazón había decrecido y el tejido alrededor de la herida no era duro sino flexible. El paciente dijo que el dolor había desaparecido» .s Andrew Wiel, médico, examinó la herida al día siguiente y afirmó que «no había habido mejora objetiva en su apariencia, blandura o movilidad». Sin embargo, el estudiante le dijo a Weil que el ritual le había afectado profundamente, porque nadie le había prestado jamás tanta atención.9

Rolling Thunder utilizaba ritos, imaginería mental y tratamientos herbolarios para «medicar» a sus pacientes. Al igual que la mayoría de los chamanes, no se dedicaba exclusiva­mente a practicar curaciones espirituales. Durante muchos años había trabajado como empleado en los ferrocarriles del estado de Nevada. Al jubilarse, había organizado una peque­ña comunidad espiritual llamada Meta Tantey, o «Que la paz os acompañe». Visitantes procedentes principalmente de Eu­ropa occidental y de Norteamérica pasaban algún tiempo en Meta Tantey, estudiando la medicina y los estilos de vida indí­genas de Norteamérica. En 1984, después de la muerte de su esposa, Spotted Fawn, Rolling Thunder cerró su consultorio, pero siguió dando conferencias y asesoramiento.

En el modelo de Rolling Thunder, la curación espiritual hace hincapié en el amor y el respeto más que en la comprensión intelectual.

-Todo empieza por el respeto hacia el Gran Espíritu -dijo en una ocasión- y el Gran Espíritu es la vida que está en to­das las cosas, en todos los seres y las plantas, e incluso en las rocas y los minerales. Todas las cosas tienen su propia voluntad, su propia senda y su propio propósito. Esto es lo que se debe respetar)°

Para Rolling Thunder, tanto los médicos alopáticos como los curanderos indígenas están incluidos en la categoría de «personal sanitario», y en diversas ocasiones se le ha pedido que visite hospitales para enseñarles a los pacientes a «hablar con su cuerpo» a fin de acelerar su recuperación. Rolling Thunder observa muy cuidadosamente a los enfermos, llegan­ do a pasar hasta tres días antes de decidir el tratamiento que debe dispensarles, o incluso si es conveniente que les «medique». Por ejemplo, a un paciente con un hueso fracturado o con el apéndice perforado lo manda al médico. Su pronóstico no sólo depende de la condición del paciente y del tratamiento, sino de que su «curador interior» esté o no activado.

Algunos autores antropológicos han criticado duramente a Rolling Thunder, alegando que su nombre no aparece en los registros gubernamentales de los Estados Unidos y sugiriendo que no es realmente indio. También afirman que se ha enriquecido explotando a la gente que ha tratado y que su modelo de curación no es auténtico. Rolling Thunder responde que no ha querido que su nombre figurara en los archivos gubernamentales porque le desagrada la Oficina Estadounidense de Asuntos Indios. Admite haber adoptado creencias y prácticas de distintas tradiciones tribales, incluida la cherokee (tribu de su nacimiento) y la shoshone (tribu por la que fue adoptado). Esto ha permitido que se le reconociera como curandero intertribal. Además, tampoco ha ocultado el hecho de tener sangre blanca. De haber explotado a la gente que ha tratado, Rolling Thunder probablemente habría sido objeto de acciones judiciales, ya que vive en una parte del país muy propensa a dicha práctica. Por otra parte, su humilde estilo de vida no sería consecuente con dichas acusaciones. Las ideas políticas de Rolling Thunder le han convertido en un personaje polémico y a lo largo de los años se han difundido muchos rumores para desacreditarle.


Wallace Black Elk


Conocí al chamán sioux Wallace Black Elk en 1984. Wallace es sobrino nieto de Nicholas Black Elk, cuyas experien­cias visionarias infantiles han sido recogidas en Black Elk Speaks. En dicha visión, a Black Elk se le otorga el conoci­miento del árbol del mundo, imagen chamánica que conecta el mundo medio (realidad ordinaria) con el mundo superior (realidad extraordinaria o «mundo espiritual»). Un abuelo sioux que apareció en su visión le dijo a Black Elk que salvaría su nación, logrando que el árbol del mundo floreciera en el centro de la misma." Durante varios años el joven tuvo miedo de hablar de su experiencia, pero por fin la reveló cuando in­tuyó que los rituales tradicionales caían en el olvido.

Nicholas Black Elk comprendió que todo había sido creado por el gran espíritu para el bien de la tierra. El mensaje de Wallace Black Elk es el mismo: «aprendamos a confiar en la voz de los espíritus».12 Nacido en 1921, Wallace recibió su primera visión a los nueve años y ahora describe su misión como la de un «explorador». La mayoría de sus colegas se mantienen, apegados a su gente, fieles al juramento chamánico tradi­cional de aliviar por todos los medios el sufrimiento. Pero Wallace se aventura en nuevos campos, para determinar si la idea sioux de curación espiritual será bien recibida. Está dis­puesto a compartir su modelo curativo con cualquier grupo de «habitantes de la tierra» que se interesen por su mensaje. Se­gún Wallace, la responsabilidad actual de los seres humanos es la de encaminar todos sus actos a la conservación de la ma­dre tierra, que está en peligro. Su tribu le ha nombrado porta­dor de la pipa sagrada y la utiliza para celebrar ritos cuando se encuentra con una audiencia interesada.

Wallace insiste en que la comunicación espiritual es lo que más necesitan hoy en día los habitantes de la tierra. Esto puede conseguirse cantando y rezando con sinceridad, a través de lo cual Wallace se mantiene en contacto con el mundo espiri­tual. Hablando de una de sus poderosas experiencias, ha co­mentado que «el poder del Gran Espíritu es como la descarga de un rayo sobre los sentidos; mi mente parece un receptor de televisión, con el que veo todos los colores sagrados: azul, rojo, amarillo y blanco». Ha calificado su pipa sagrada de «te­léfono», porque le permite ponerse directamente en contacto con los poderes espirituales.

Wallace cree que una de sus visiones puede ser profética. Hace referencia a las leyes y reglas del mundo occidental, que cree basadas en la envidia y en la avaricia, en lugar de la co­munión espiritual por la que él aboga.

Hay un enorme monstruo con un estómago sin fondo que todo lo consume. Cuando la boca del monstruo esté a punto de morder esta roca, saldrá un fuego del centro de la misma y le volará la cabeza.

Esta profecía parece referirse a los hábitos de explotación de las sociedades industrializadas. En su afán de consumo, el mundo occidental ingiere la roca -es decir, la tierra- pero al hacerlo desequilibra la naturaleza y los volcanes entran en erupción. Este poder acaba por destruir al monstruo.

Wallace ha conducido ceremonias inipis, o de baños de vapor, para grupos tan diversos como estudiantes universitarios, sociedades profesionales e indios encarcelados. En 1985 orga­nizó una de las primeras danzas al sol para participantes no in­dios. William Lyon, un antropólogo que ha trabajado con Wallace, ha observado que se prepara constantemente para su próxima búsqueda visionaria. A fin de obtener una nueva visión, Wallace modifica frecuentemente sus rituales. Por ejemplo, Lyon observó que la ceremonia inipi de un año de­terminado incluía varias nuevas canciones, así como una nue­va serie de atavíos rituales en el altar.

Las inipis forman también parte del repertorio de Rolling Thunder, que en una ocasión me invitó a participar en una de ellas. El ritual fue organizado para facilitar la limpieza personal, de modo que mis amigos y yo pudiéramos ayudarle a llevar a cabo una sesión curativa. La estructura estaba construida con renuevos doblados y atados, cubiertos por pieles de ani­males. Había un grupo de nueve hombres sentados en círculo, mientras se vertían cazos de agua sobre unas rocas sacadas de una hoguera. Cuando el agua entraba en contacto con las rocas, se oía un siseo explosivo, seguido de un intenso calor que envolvía nuestros cuerpos desnudos. Nos turnamos para verter el agua y el calor llegó a ser tan intenso que creí que me ardía la piel. Comprendí que no podía luchar contra el calor. Era preciso recibirlo y dejarse transportar. Me sentí al unísono con el calor, con el aire cálido y dejé que cada bocanada ensalzara mi sensación. Conforme el sudor brotaba de mi cuerpo, me sentí purgado de ansiedad, de depresión y de toda preocupación insignificante que pudiera impedirme participar plenamente en la ceremonia curativa que tendría lugar a continuación.

La invitación de Rolling Thunder fue típica de muchos chamanes, que ofrecen a los observadores sinceros la oportunidad de aprender sus tradiciones. María Sabina pensaba que el mundo entero, no sólo la comunidad de curanderos indígena, necesitaba la «antigua sabiduría» para facilitar la cura­ción, el amor y la paz sobre el planeta. Esta actitud abierta contrasta radicalmente con el sigilo y dogmatismo característicos de los médicos alopáticos, que se despreocupan casi por completo de los aspectos espirituales o comunitarios de la sa­lud y la curación.


Un modelo de curación chamánico

Desde hace varias décadas, los científicos sociales y conductistas se han dedicado a recoger datos que reflejan la amplia variedad de sistemas de curación humanos. Las enferme dades y las heridas son experiencias universales, pero cada grupo social las clasifica implícita o explícitamente en cuanto a su causa y tratamiento. Además, cada individuo tiene un sistema de creencias que le facilita una explicación sobre cómo mantenerse sano y superar las enfermedades.

En cuanto al sistema de creencias chamánico, Claude Lévi Strauss ha propuesto que el sistema lógico desarrollado por los pueblos tribales es tan riguroso y completo como el de la ciencia moderna. Otros científicos han realizado evaluaciones similares. Por ejemplo, en su evaluación del chamanismo indio pima, el etnólogo B. L. Fontana ha afirmado que se trata de una «teoría no occidental de la enfermedad, tan sutil y sofisticada como cualquier otra».14 Los principios del cha­manismo pima han sido minuciosamente detallados, como consecuencia de un estudio en el que el antropólogo Donald Bahr colaboró con un chamán, un traductor pima y un filólogo pima. En 1986 tuve la oportunidad de conocer a los indios pima, que viven en el estado de Arizona, aunque su cultura se extiende por el norte de México.`

Entre los pimas, el diagnóstico es tan importante como el tratamiento y es el chamán quien lo lleva a cabo. Según el mo­delo de curación pima, el cuerpo es un depósito estratificado de fortalezas y debilidades adquiridas a lo largo de la vida. La función del chamán consiste en realizar un diagnóstico preciso y dejar entonces el tratamiento del paciente en manos de otros curanderos. Para ello, se cree que los chamanes cuentan con la ayuda de espíritus benévolos. En realidad, se supone que son dichos espíritus quienes reclutan, forman y ordenan a los chamanes que actúen.

La etiología, o causa de la enfermedad, determina el tratamiento de la dolencia. Hay un tipo de dolencias que se conside­ra intratable, ya sea porque el cuerpo cuenta con la capacidad necesaria para combatirlas (como por ejemplo el estreñimiento, la indigestión o las mordeduras venenosas), o porque no existe posibilidad de cambio (como en el caso de retraso men­tal, defectos de nacimiento y maleficios). Hay otra categoría que se cataloga como «enfermedades pasajeras», causadas su­puestamente por impurezas tales como un calor excesivo o líquidos nocivos que «pasan» por el cuerpo. Cuando se les habla a los chamanes pima de la teoría de los gérmenes, no la rechazan ni dudan de la autenticidad de su propio sistema. Se limitan a incorporar los gérmenes en su lista de impurezas que pueden causar enfermedades pasajeras.

La tercera categoría es la de las «enfermedades residentes», así denominadas porque «residen» en el cuerpo durante un periodo considerable. Se supone que la causa de las enfermedades residentes obedece a una conducta indebida, con relación a ciertos objetos peligrosos como las plumas de busardo, las nubes, los coyotes, los ciervos, el estramonio y los correcaminos. Estos objetos fueron dotados de propiedades espirituales en el momento de la creación y transgredir su in­tegridad es un acto inmoral que se paga Cuando observaron que los europeos no contraían enferme­dades residentes al violar dichos objetos de poder, los cha­manes no perdieron la fe en su teoría. Llegaron a la ingeniosa conclusión de que sólo los pirras eran susceptibles a dichas en­fermedades.

La conducta del paciente facilita pistas importantes para e diagnóstico y el tratamiento de la dolencia. Son propios de las enfermedades pasajeras síntomas tales como la fiebre, la urticaria, las hemorroides y las úlceras. Las enfermedades residen­tes pueden identificarse por una conducta errática o compulsiva, así como por actividades letárgicas o autodestructivas. Las enfermedades del primer grupo pueden ser comunicables, pero no las del segundo.

El tratamiento de las enfermedades pasajeras suele incluir hierbas. Al descubrir las medicinas alopáticas, éstas han sido incluidas en la lista de agentes curativos para dolencias pasajeras. El tratamiento de enfermedades residentes se realiza a base de cánticos, canciones, oraciones, soplando para alejar del paciente los agentes nocivos, succionando los elementos dañinos de su cuerpo, comiéndose la carne del objeto peligro­so cuya violación ha causado la enfermedad, o colocando al paciente en un cuadro de arena. Los cuadros de arena están especialmente recomendados para la «enfermedad del viento», mientras que se considera que un manjar puede ser útil para la «enfermedad del ciervo» o la «enfermedad del conejo».

En los casos de enfermedades residentes, se usan ciertos instrumentos curativos (tales como cristales, el humo del tabaco y las plumas de águila) para conectar el poder (o corazón») del chamán con la capacidad autocurativa del paciente, y otros (como sonajeros y la voz del chamán) para dirigirse a los espíritus. Los herbolarios también pueden apelar a los espíritus mientras aplican su tratamiento. Las enfermedades residentes son tratadas primordialmente por los chamanes, mientras que de las pasajeras se ocupan los alópatas o los her­bolarios. En el sistema pima, los pacientes tienen el derecho a ser tratados y la obligación de cooperar con el curandero. También están obligados a no repetir la violación de los objetos peligrosos que haya causado la enfermedad residente. Toda persona está dotada de capacidades o «fuerzas» internas, situadas en lugares específicos del cuerpo. En las enfermedades residentes, la fuerza de cada objeto peligroso establece un vínculo con la fuerza correspondiente de la víctima. Así pues, la fuerza de la víctima puede convertirse en depósito de la en­fermedad. Cuando el chamán la ha localizado, pueden iniciarse tratamientos tales como el masaje de los músculos o la succión de las impurezas.

En cuanto a la cuestión de responsabilidad ética sanitaria, de derechos y obligaciones, los pimas creen que la familia del paciente tiene derecho a recibir tratamiento para el miembro indispuesto de la familia. Los padres tienen la obligación de evitar la violación de la dignidad de objetos peligrosos, ya que esto puede provocar no sólo su enfermedad sino la de sus hijos. (Las infracciones de los padres se consideran causa frecuente de los defectos de nacimiento de los hijos.) El conjunto de la sociedad tiene el derecho y la obligación de disponer de especialistas sa­nitarios al servicio de sus miembros, y la sociedad está también obligada a obedecer las leyes espirituales tradicionales, para que sus miembros estén protegidos de plagas y epidemias.

El objetivo de este modelo de curación es el de conservar la «senda» o tradición de los pimas, otorgado a la tribu en el momento de la creación. La tradición pima intenta ser una ayuda en la vida de los individuos y mantener la sociedad «decorosa». El resultado de dicho decoro es la salud y la alegría; el quebrantamiento de los mandamientos tradicionales con­duce a la enfermedad.

Sean o no conscientes de ello, todos los especialistas sanitarios actúan según un modelo determinado. El modelo pima y los modelos chamánicos en general, se diferencian característicamente del modelo alopático occidental en cuanto a que contribuyen a facilitar un acercamiento a la naturaleza, al propio cuerpo y al crecimiento espiritual del individuo. Además, estimulan a la gente a tomar decisiones vitales de un modo que refleja los ideales de armonía y conocimiento. Estos mo­delos representan un enfoque sanitario estructurado y medi­tado, que intenta reparar el tejido rasgado del vínculo del individuo con la tierra, así como las frecuentes fracturas entre el cuerpo y la mente.

La medicina alopática, operando desde su muy distinto modelo, ha realizado grandes progresos desde su aparición. Sin embargo, existen todavía ciertas lecciones que podría aprender de los chamanes del mundo y que le serían de gran ayuda en su esfuerzo por tratar los problemas humanos, algunos de los cuales puede que sean más graves en la actualidad que cuando los antiguos chamanes recibieron sus primeras vi­siones.

Este articulo lo publico MARIA GABRIELA en http://cusihuasi.ning.com/
crei oportuno publicarlo por su gran explicación y detalles que explica sobre los Chamanes.
saludos!!!

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lunes, 24 de agosto de 2009

MÚSICA CONSCIENTE IGUAL A LUZ



En su día cree la denominada música Consciente tratando de llenar un espacio (con o sin tiempo) que para mi estaba vacío, es decir que la música que conocía hasta entonces no llegaba hasta donde yo pensaba que podía llegar la vibración de la consciencia.
En mi investigación escucho y siento con todo mi ser otros sonidos-músicas-vibraciones como por ejemplo: Música Multidimensional, Mantras, Clásica, Solfeiggo...etc. Pero me doy cuenta de que a todas ellas les falta algo... ¿qué es ese algo? Les falta lo que yo ahora denomino Luz y la información de la Luz.
Cuando estaba componiendo Centros de Energía Luz llego como una bocanada de aire fresco el CODIGO UNIVERSAL, este descubrimiento progresivo a través de escuchar mi propia alma y dejarla expresarse a través de la música-sonido-vibración-luz, o como le queramos llamar, me hace conectar con todo, es decir, como dirían los antiguos sabios, llego al conocimiento directo de mi Ser total y así a la consciencia Universal de la que formo parte y la cual puedo expresar a través del sonido-música-vibración-energía-luz.

Mucha gente no se cree que a través de la música se pueda llegar a esto pero yo por experiencia propia puedo asegurar de que Si, se puede llegar al conocimiento total del Universo y por añadidura a tu propio conocimiento de tu Ser.
Esto traspasa, por lo menos para mi, todo lo que hasta ahora se nos hacia creer: de que estamos solos en el Universo en un lejano planeta azul en una de sus galaxias llamada Vía Láctea, no esto no es cierto, somos parte del Universo y como tales podemos tener un auto conocimiento del mismo...
Claro, ahora viene la pregunta del millón: ¿Para que sirve el Código Universal o la Luz?
Servir lo que se dice servir no sirve para nada; pero a la vez es el inicio de la experimentación personal en la cual esta todo. Y cuando digo todo es Todo (Dios, la Luz, la vida... es decir la Unidad)
El Código Universal nos puede ayudar a comprender quienes somos verdaderamente, nos ayuda a prevenir y sanar todas las enfermedades, esto si, todo con nuestro centro de Amor e Intención Creadora, si no no sirve para nada ya que si utilizamos este código para seguir siendo egoístas y depredadores del Universo este no se activa en ninguno de nosotros; y si se mal utiliza, un sonido
más, una vibración más e incluso con el tiempo deja de existir, ya que su propósito es la evolución
hacia la Luz, hacia la Creación, hacia la Verdadera Vida...
¿A si que todo lo anterior no sirve para nada?
Todo es válido, todo evoluciona, todo es Luz, todo forma parte del Universo y por decirlo de forma sencilla todos Somos Uno.
Para mi es el descubrimiento más importante de nuestra raza como Humanos y a partir de aquí TODO lo que vivamos es para encontrar nuestro equilibrio y nuestra casa (alma) primero dentro de cada uno de nosotros y después compartirlo con los demás...
¿Te puedes cuestionar estas palabras y el significado de las mismas, e incluso decir que esto es ciencia ficción o fantasía de un músico y un ser humano más?
Eres libre de hacer lo que quieras, tenemos libre albedrío, tenemos libertad y ahora lo tenemos todo... si quieres seguir buscando, cuestionando, comparando y separando lo puedes hacer; pero me parece más inteligente el unir, el compartir, el amar juntos lo que nos pueda llevar a la comprensión y a un ahora más lucido entre todos, no tengo ningún problema el compartir el Código Universal contigo y a la vez el recibir de ti lo que eres, por que yo no soy Dios, soy una parte de él como tú, soy un Ser Humano... nada más y a la vez nada menos, ya que al tener esta certidumbre puedo mirarte a los ojos y saber que la alegría que es tu alma también está en mi, que nuestras almas encuentran lo mismo aunque sea por diferentes caminos...
Estoy tratando de crear música del Alma, Luz del Alma, Vibración del Alma... la expresión es lo de menos, lo importante para mi es lo que transmite..

Articulo de Jaum Kristha.


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lunes, 3 de agosto de 2009

Vivir un mundo libre y saludable



La energía que mueve el mundo conduce a las personas a la libertad y a la realización cuando son capaces de amarse a sí mismas y a los demás sin esperar nada a cambio. Por Francesc Miralles.

En su libro Martes con mi viejo profesor, el periodista Mitch Albom cuenta lo que le sucedió en uno de los momentos de mayor confusión de su vida. Aupado en la cima del éxito, tenía la impresión de haber perdido el control sobre su existencia, cuando contactó casualmente con un viejo profesor de universidad, Morrie Schwartz, que le dio las lecciones finales en la antesala de la muerte. Hasta el último suspiro, alumno y maestro se reunieron cada martes para debatir sobre qué es lo que cuenta al final de todo. Estas lecciones llenas de sentido común y humanidad tuvieron como protagonista el amor. En opinión del viejo profesor, la mayoría de personas consumen la vida tratando de engullir algo nuevo: un juguete, un coche, una propiedad inmobiliaria… Pero nunca están satisfechas. Según el profesor, “estas personas tenían tanta hambre de amor que aceptaban sucedáneos. Abrazaban cosas materiales y esperaban que éstas les devolvieran el abrazo de alguna manera. Pero eso no da resultado nunca. Las cosas materiales no pueden servir de sucedáneo del amor, ni de la delicadeza, ni de la ternura, ni del sentimiento de camaradería.”
En sus últimos compases, Morrie Schwartz había comprendido que el dinero, el poder o el éxito nunca pueden sustituir al amor. Pero ¿qué es esa energía que hace mover el mundo?

El mito de la media naranja

Uno de los primeros pensadores que hablaron largamente sobre el amor fue Platón. En El banquete, llega a afirmar que es una energía tan poderosa que un ejército de amantes jamás podría ser vencido, ya que “no hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe”. Este diálogo se desarrolla durante un banquete –de ahí el nombre de la obra–, en el que los invitados inician una larga conversación sobre la naturaleza del amor, dando cada cual su visión del tema. Es, precisamente, en uno de esos discursos donde aparece por primera vez la expresión “encontrar la media naranja”, actualmente cuestionada por muchos psicólogos de pareja por considerar que todo ser humano es una naranja entera y no debe esperar a nadie para sentirse completo y realizado.
La fábula, contada por Aristófanes, explica que primitivamente existían tres razas humanas: los integrantes de una eran totalmente hombres; los de otra, mujeres, y la tercera, mitad hombres y mitad mujeres. Esta última especie eran los andróginos, inferior en todo a las otras dos. Los andróginos estaban unidos por el ombligo y tenían cuatro brazos, cuatro piernas y dos rostros en una misma cabeza, opuestos el uno al otro. Los dos seres unidos, al sentir amor entre sí, tenían hijos dejando caer la semilla a la tierra, como las cigarras. Además, era una raza fuerte y orgullosa, hasta el punto de que se atrevieron escalar el cielo para desafiar a la divinidad.
Para castigarles y restarles fuerza, Zeus los dividió en dos personas y encargó a Apolo la curación de la herida. Desde entonces, esas mitades se buscan y, cuando se encuentran, se abrazan para recuperar la unidad que tuvieron en el pasado.
El mito del amor romántico, ilustrado por Goethe en Las desventuras del joven Werther, bebe de esta antigua concepción de que al individuo le falta algo para sentirse completo y feliz. El desamor que sufre el protagonista por parte de su anhelada Lotte le lleva a quitarse la vida, actitud que fue emulada por muchos jóvenes de aquella época.
Todavía en la actualidad muchas personas contemplan el amor como el parche para una carencia existencial, lo que les lleva a crear relaciones de dependencia y a fracasar repetidamente.
cómo llegar a ser amado.

Tal vez el ensayo moderno más leído sobre el sentimiento que nos hace humanos sea El arte de amar, de Erich Fromm, publicado por primera vez en 1956. En esta obra, el psicólogo y humanista alemán se pregunta si amar es un arte que puede ser aprendido, como lo son otras capacidades humanas. El inconveniente es que el aprendizaje de este arte choca con algunos prejuicios y errores de base que impiden que incorporemos el amor de forma saludable a nuestra vida.
Fromm argumenta que “para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste principalmente en ser amado más que en el hecho de amar, a la propia capacidad de amar. De ahí que el problema para ellos sea el hecho de conseguir ser amados, de ser dignos del amor. Para lograr este objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado principalmente por los hombres, consiste en tener éxito, ser poderoso y rico, tanto como lo permita el margen social de su posición. El otro, usado especialmente por las mujeres, consiste en ser atractivo mediante el cuidado del cuerpo, de la ropa, etc. Pero hay otras formas de ser atractivo, empleadas tanto por hombres como por mujeres, como son las maneras agradables, la conversación interesante, ser útil, modesto, inofensivo…”
Otra de las dificultades que señala Fromm es que una persona sólo puede amar a otra si se conoce a sí misma y respeta su propia individualidad, ya que entonces estará preparada para comprender y respetar la de su pareja. Sin embargo, nuestro ritmo frenético de vida no nos permite conocernos, lo que dificulta un intercambio nutritivo con los demás. Por eso, ante la imposibilidad de conocer al otro, muchas personas tratan de moldear a su compañero según la imagen ideal que tienen de lo que debería ser el amor, lo cual sólo provoca su destrucción.
Fromm recurre al maestro Eckhart para definir el remedio universal contra todos estos males: “Si amas a todos los demás como a ti mismo, no lograrás realmente amarte, pero si amas a todos por igual, incluyéndote a ti, los amarás como a una sola persona.”
En sus conclusiones, este autor afirma que los ingredientes del amor maduro son el cuidado, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento, tanto de uno mismo, como de los demás.

El valor de la paciencia

Justamente la responsabilidad es el talón de Aquiles de nuestra época, dominada por la búsqueda de satisfacciones inmediatas. La cultura del consumo sitúa el deseo fugaz como centro de nuestro sistema económico; tal vez por eso la paciencia es un valor en peligro de extinción.
Dos generaciones atrás, aunque las parejas estuvieran condicionadas por un rígido sistema moral, aplicaban la paciencia a un mal día o incluso a una temporada de menor entendimiento. Luego, en muchos casos, se reconducía la relación, que incluso salía fortalecida. Hoy en día, en cambio, parece que los sentimientos se han vuelto extremadamente volátiles. Un par de malentendidos o unas cuantas discusiones pueden acabar, en muchos casos, con la unión más sólida. En este sentido, la enorme oferta de relaciones en intenet contribuye a la dispersión. El amor se presenta como un producto de consumo y, si uno no está satisfecho con el que tiene en casa, simplemente puede adquirir otro fuera de ella.
Nada de esto ayuda a profundizar en el amor ni a construir lazos fuertes a partir de la responsabilidad, un valor muy bien expresado en un célebre pasaje de El principito, de Saint-Exupéry:
“Adiós –dijo el zorro–. He aquí mi secreto. Es muy simple: no se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.
–Lo esencial es invisible a los ojos– repitió el principito, a fin de acordarse.
–El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
–El tiempo que perdí por mi rosa…– dijo el principito, a fin de acordarse.
Los hombres han olvidado esta verdad –dijo el zorro–. Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa.”

Darse libremente

Cuando se establece un vínculo fuerte entre dos personas, siempre existe el riesgo de que este lazo se convierta en una cadena hiriente. El amor mal entendido puede traducirse en celos, deseo de control y violencia psicológica o incluso física. El agresor ve a su víctima como parte de su propiedad y, ante el riesgo de perderla –como si le arrebataran esa mitad que tanto le ha costado conseguir– recurre a métodos de intimidación. Contra esta plaga que asola las páginas de sucesos de los periódicos, Jiddu Krish-namurti razona así:
“Libertad y amor van juntos. Amor no es reacción; si te amo porque me amas, se trata de un mero comercio, algo que puede comprarse en el mercado. Amar no es pedir nada a cambio, ni siquiera sentir que se está dando algo; y sólo un amor así puede conocer la libertad. (…) Debemos descubrir por nosotros mismos lo que significa amar, porque si no amamos, nunca podremos ser solícitos y atentos; nunca podremos ser considerados. ¿Qué significa ser considerado? Cuando ves una piedra afilada en un camino frecuentado por peatones descalzos, la retiras no porque te lo pidan, sino porque sientes por otro; no importa quién es y nunca lo conocerás. Plantar un árbol y cuidarlo, mirar el río y disfrutar la plenitud de la tierra… Para todo ello se requiere libertad, y para ser libre debes amar.”

Este pensador indio argumenta que el malentendido surge cuando se vincula el amor entre dos personas al sexo y al placer, cuando comparamos unas personas con otras y nos valemos de la autocompasión al creer que somos tratados injustamente. El néctar del corazón es, afirma Krishnamurti, darse con los ojos cerrados sin pedir nada a cambio y con compasión, lo cual implica “pasión por todo”. Nada queda excluido cuando entendemos que todo es valioso y digno de nuestro amor.
En el preciso momento en que queremos canalizar el amor en una determinada dirección, o bien juzgarlo de alguna manera, lo enturbiamos con una idea preconcebida de lo que debería ser. En sus propias palabras: “Dividir cualquier cosa entre lo que debería ser y lo que es resulta el modo más engañoso de habérselas con la vida”.
Tal vez amar sea sólo, al fin y al cabo, deshacernos de todas las cadenas que nos impiden entregarnos a la experiencia de vivir sin condiciones, amando cada cosa, momento y persona por lo que es, no por lo que creemos que debería ser.
Gracias a Violeta de http://altaeducacion.ning.com/

domingo, 31 de mayo de 2009

¿Serviste hoy? ¿A quien? ¡Al árbol, a tu amigo, a tu madre?




Aveces parece tan dificil , poder sentir placer verdadero al servir y es algo tan relacionado a la contemplación y a la meditación, solo el que se ha involucrado con la satisfacción de la contemplación y la meditación, puede identificarse con el sentir verdadero desde el alma, de servir al prójimo como a nosotros mismos.


EL PLACER DE SERVIR



Toda la naturaleza es un anhelo de servicio.

Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.



Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;

donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;

donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.



Sé el que apartó la piedra del camino,

el odio entre los corazones

y las dificultades del problema.



Hay alegría de ser sano y de ser justo;

pero hay, sobre todo, la hermosa alegría de servir.



¡Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho,

si no hubiera un rosal que plantar,

una empresa que emprender!.



Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito

con los grandes trabajos;

hay pequeños servicios que son buenos servicios:

adornar una mesa, ordenar unos libros, peinar a una niña.



Aquél es el que critica; éste es el que destruye.

Tú se el que sirve.



EI servir no es tarea sólo de seres inferiores.

Dios, que da el fruto y la luz, sirve.

Pudiera llamársele así: EL QUE SIRVE.



Y tiene unos ojos fijos en nuestras manos

y nos pregunta cada día:

¿Serviste hoy? ¿A quien?

¡Al árbol, a tu amigo, a tu madre?



Poesia autora.(Gabriela Mistral)
fotos. Gregory Coltbert.

ESTE POST FUE PUBLICADO EN EL BLOG PRIVADO DE HELEN MARAN.MEDITACIONES EN EL MAR ROJO,el 29-5-2009. AL CUAL ESTAN TODOS INVITADOS A CONOCER Y A DESCARGAR ARTICULOS Y LIBROS Y MEDITACIONES ESCRITAS Y DE AUDIO PM3, GRATUITAMENTE,SOBRE EL LADO DERECHO DEL BLOG, BIENVENIDOS ,los saluda desde Israel, Helen.>
SHABAT SHALOM Y HERMOSO FIN DE SEMANA QUERIDOS AMIGOS, ABRAZOS DE LUZ PARA TODOS.

"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

Curarnos desde adentro,Elimina el stress.




Cuantas veces te preocupaste el dia de hoy? Cuanta tension acumulaste y cuantas emociones viviste?
Tu actitud estuvo incierta y hasta pensaste en que te hacia falta mas... mas fuerzas? mas confianza? mas soluciones?
Detente un momento y calmate. Serena Tu mente. Deten los pensamientos.
Pon atencion a Tu alrededor y observa algo que te llame la atencion.
Si tienes una flor ve y mirala. Si tienes una mascota ve y abrazala.
Al distraer tus pensamientos y colocar,
tu atencion en otro lugar habras calmado Tu mente.
Al abrazar habras relajado tensiones. Hiciste la prueba de abrazarte? hazlo.
Cada momento que vives es precioso. Asi que antes de comenzar a preocuparte, reflexiona y ocupate.
Hay un momento dulce y bello esperandote un poco mas alla del puente.

Avanza... Tu puedes! y

Recuerda: "Solo hay tiempo para amar...."



--
" NO TE TOMES NADA PERSONALMENTE "
CUANDO SEAS INMUNE A LAS OPINIONES,Y LOS ACTOS DE LOS DEMÁS,DEJARAS DE SER LA VÍCTIMA DE
UN SUFRIMIENTO INNECESARIO.

ESTE POST FUE PUBLICADO EN EL BLOG PRIVADO DE HELEN MARAN.MEDITACIONES EN EL MAR ROJO,el 29-5-2009. AL CUAL ESTAN TODOS INVITADOS A CONOCER Y A DESCARGAR ARTICULOS Y LIBROS Y MEDITACIONES ESCRITAS Y DE AUDIO PM3, GRATUITAMENTE,SOBRE EL LADO DERECHO DEL BLOG, BIENVENIDOS ,los saluda desde Israel, Helen.>



"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Soy un enamorada de la vida y hoy me declaro viva.



Este escrito me llega en un momento, donde me es muy fácil sobrevivir y muy difícil vivir en el gran sentido que encierra la palabra, pisar la vida y que no se te escape ,que la sientas latir es un poco esto que ha llegado a mis manos en el momento justo y que hoy quiero compartir con ustedes, les propongo hoy fluir con las palabras, trabajar con ellas, son demasiado densas y por eso les pido que lean cada una de las oraciones y te detengas incorpores las palabras dentro tuyo , llegues a tu alma y sigas adelante hasta terminar con el texto , es un verdadero decálogo de vida, si lo comprendes tienes ya medio camino recorrido y ten en cuenta que fue escrito hace 15 años.




ME DECLARO VIVO

“Saboreo cada acto. Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba. Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!

Desde entonces me atreví a ser como soy! Tengo amigos de todas las religiones; conozco gente extraña: vegetarianos que devoran al prójimo con su intolerancia, personas que caminan con un cartel que dicen: "Yo se más que tu"; Médicos que están peor que sus pacientes, gente millonaria pero infeliz, seres que se pasan el día quejándose, que se reúnen los domingos para quejarse por turnos, gente que ha hecho de la estupidez su manera de vivir.

El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo. La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando imparable, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida. Quizás solamente teníamos que ser humanos.

El que tú no veas los átomos, no significa que no existan. Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos. Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz. En realidad, sólo hablo para recordarte la importancia del silencio.

Anhelo que descubras el mensaje que se encuentra detrás de las palabras; no soy un sabio, sólo un enamorado de la vida. El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles. La educación oficial te prepara para que seas tu propia interferencia.

Es interesante ver cómo los programas educativos eligen cuidadosamente todo lo esencial para descartarlo; así, no se enseña a vivir ni a morir, a amar ni a reír. La gente feliz no es rentable, con lucidez no hay necesidades innecesarias. No es suficiente querer despertar, sino Despertar. La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado.

Recuerda que el deseo de hacerlo bien será un interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente. No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, entonces se encarnan las utopías y lo imposible se pone a disposición. La mejor manera de ser feliz es: "ser feliz"; reconstruye tu raíz y saborea la vida; somos como peces de mares profundos, si salimos a la superficie reventamos.

El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz. Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, mas no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel. La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado. Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones.

El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica. Sin amor, el síndrome de inmunodeficiencia será adquirido inevitablemente y ello es mortal. Desde mi corazón indígena sospecho que ser infeliz es una evasión. ¡Cuan fácil es hacer tonterías en este mundo moderno! Sospecho que el hombre empezó a equivocarse hace mucho tiempo, es decir que ya es tiempo de rectificar la marcha, y reorientando el paso, retomar la sagrada senda del sol.

No es posible llegar a nuestro sitio sin trascender el egoísmo; no es posible acceder a la vida plena sin haberse purgado previamente de miedos y temores. La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza. Hay cosas que son muy razonables y… apestan. Ya no podemos perder el tiempo en seguir aprendiendo técnicas espirituales cuando aún estamos vacíos de amor.

Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada. Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz solo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas. La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo. No importa lo que digan de ti… Lo que los demás esperan de ti pueden convertirte en una cárcel; digan lo que digan de mí yo soy el que soy.

Del libro, “Me declaro Vivo” por Luis Espinoza (Chamalú), 1994



"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.

martes, 12 de mayo de 2009

CUANDO LA IMAGINACION NOS ENFERMA.



En tu cerebro hay un dispositivo que puede salvarte la vida... o arruinártela. Su funcionamiento sano da lugar a algo que, aunque suene a sabiduría adquirida, en verdad nos viene escrito en el instinto: la prudencia. Esta palabra viene de "pro-videncia": "ver por adelantado lo que podría suceder" ("pre-ver", "pre-venir"). Tal anticipación permite que tomemos medidas para, eventualmente, protegernos. PERO... aunque todos los animales tienen este dispositivo, en el mamífero humano sucede algo especial: la capacidad de imaginación puede DESAJUSTAR su mecanismo, creando así auténticas películas de terror de las que somos guionistas... y desesperado público.

En mecánica, si una pieza queda suelta, moviéndose sin sentido, se dice que "gira loca". De allí la aplicación de este término a lo psicológico. Cuando los miedos utilizan el combustible de la imaginación... arden! Y el mecanismo instintivo auto-protector "se vuelve loco". Además, con diversos intereses ocultos o no, algunos difusores sociales, en vez incentivar a la prudencia son propulsores del miedo, con datos incorrectos, estadísticas parciales, rumores sin confirmar, profecías paralizantes... Así se vuelven directores de nuestra aterradora película, agregándole efectos especiales, personajes siniestros y un guión fatal. ¿Resultado? Ya NO prudencia, sino conductas compulsivas que nos impiden ser eficaces, solidarios, y genuinamente auto-cuidadosos.

Esto genera lo que llamamos stress por imaginación sobreestimulada. Las Neurociencias saben que cada imagen aterradora auto-creada segrega las mismas sustancias internas que una amenaza real, enfermándonos. Necesitamos gestar momentos de SILENCIO y QUIETUD que nos desintoxiquen de esa polución interior. Así podremos ejercer lo que los orientales llaman Viveka: la capacidad de discernir. Qué temores nacen de nuestra imaginación desbordada? Cuándo minimizamos lo que sucede y cuándo estamos siendo sensatos? Quiénes nos ayudan a tomar recaudos inteligentes y quiénes a confundirnos? O sea: calmar a nuestro animalito interno asustado para que el miedo en sí mismo no resulte un virus psicológico. Te convidamos un muy antiguo relato oriental que parece escrito hoy:



“Un día un peregrino se encontró con la Plaga
y le preguntó adónde iba:
- A Samarkanda, -le contestó-;
me tengo que llevar a cuatrocientas personas.

Pasó una semana y cuando el peregrino
se volvió a encontrar con ella
que regresaba de su viaje
la interpeló indignado:

- ¡Me dijiste que ibas a matar
sólo a cuatrocientas personas
y mataste a tres mil!

La Plaga le respondió verazmente:
- ¡Eso no fue así!
Yo sólo maté a cuatrocientas,
como te previne.
A las otras dos mil seiscientas
no las maté yo:
las mató el Miedo."



Autores: Virginia Gawel & Eduardo Sosa


"Antes de vestir tu cuerpo de blanco, ilumina tu alma".

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de vos. No lo olvides, vos y sólo vos sos el hacedor de tus sueños y tu destino.